Trump llega a Mar-a-Lago entre apoyo cubano y tensiones internacionales por Irán
Exiliados piden libertad para Cuba mientras el presidente presume avances militares en Medio Oriente

PALM BEACH, Fla. — El presidente Donald Trump pasará el fin de semana en su residencia de Mar-a-Lago, en el sur de Florida, donde fue recibido por simpatizantes, curiosos y miembros de la comunidad cubanoamericana que esperan un impulso en las negociaciones con el gobierno de Cuba.
A lo largo de Southern Boulevard, el paso de la caravana presidencial estuvo marcado por banderas de Estados Unidos y Cuba, en una muestra de apoyo cargada de expectativas políticas. Entre los asistentes se encontraba Ariana López, quien junto a su madre, Yarelis Martínez, expresó su deseo de que se logren avances hacia la libertad en la isla.
“Estamos aquí luchando por la libertad de Cuba”, afirmó López, mientras Martínez subrayó la necesidad de evitar conflictos armados: “No queremos guerra, preferimos negociaciones”.
Ambas manifestaron preocupación por la crisis energética en Cuba, especialmente los apagones, y señalaron su esperanza de que este sea un año decisivo para el fin del comunismo en la isla tras décadas de régimen.
Antes de viajar al sur de Florida, Trump participó en la Casa Blanca en la entrega del Trofeo del Comandante en Jefe, que se otorga anualmente al mejor equipo de fútbol americano de las academias militares. Durante el acto, el mandatario abordó varios temas, incluyendo el conflicto con Irán.
“Lo estamos haciendo extremadamente bien en Irán. La diferencia entre ellos y nosotros es que tenían una marina hace dos semanas. Ya no la tienen. Está en el fondo del mar”, declaró el presidente.
Aunque no se han anunciado eventos públicos en su agenda para el fin de semana, la seguridad se mantiene reforzada en Palm Beach, en medio de un contexto internacional tenso y crecientes expectativas de la comunidad cubana en el exilio.



