Comienza oficialmente la temporada de huracanes 2026: pronostican hasta 14 tormentas con nombre en el Atlántico
Expertos advierten que, aunque se espera una actividad menor por el fenómeno de El Niño, basta un solo huracán para causar daños significativos

MIAMI, Florida. La temporada de huracanes del Atlántico 2026 comenzó oficialmente este 1 de junio y se extenderá hasta el 30 de noviembre, con pronósticos que apuntan a una actividad moderada pero que aún representa riesgos importantes para las comunidades costeras de Estados Unidos, el Caribe y América Latina.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) prevé que durante los próximos seis meses se formen entre 8 y 14 tormentas con nombre, de las cuales entre 3 y 6 podrían convertirse en huracanes. Además, se estima que entre 3 y 5 de esos sistemas alcancen la categoría 3 o superior, considerada de gran intensidad en la escala Saffir-Simpson.
Los meteorólogos atribuyen el pronóstico de una temporada menos activa de lo habitual a la presencia del fenómeno climático El Niño, que tiende a aumentar la cizalladura del viento en el Atlántico y dificulta el desarrollo de ciclones tropicales.
Sin embargo, los especialistas insisten en que una temporada con menos tormentas no significa ausencia de peligro. “Se espera una temporada más lenta debido a El Niño, pero seguimos enfatizando que siempre hay que estar preparados”, señaló la meteoróloga Sandra Shaw. “Porque solo se necesita uno”.
Las autoridades recomiendan a los residentes de zonas vulnerables revisar sus planes de evacuación, preparar suministros de emergencia y mantenerse informados a través de los canales oficiales durante toda la temporada.
Florida, uno de los estados más expuestos a la actividad ciclónica, continúa reforzando las campañas de preparación ciudadana, recordando que incluso una sola tormenta de gran intensidad puede provocar inundaciones, daños estructurales y cortes prolongados de servicios esenciales.
Los expertos también exhortan a la población a no confiarse por los pronósticos estacionales, ya que estos reflejan tendencias generales y no determinan dónde o cuándo impactarán los sistemas tropicales que puedan desarrollarse en los próximos meses.



