Dos jóvenes tras las rejas por asalto a mano armada a un barbero en West Palm Beach
El barbero llegó a Okeeheelee Park pensando que tenía un cliente; un grupo de unas 12 personas habría salido de los árboles para apuntarle con un arma y robarle más de $1,000 en equipos profesionales.
WEST PALM BEACH, Fla. — Dos jóvenes de 18 años permanecen detenidos sin derecho a fianza, acusados de participar en una presunta emboscada contra un barbero que fue atraído mediante una cita falsa hasta Okeeheelee Park, en West Palm Beach, donde le habrían robado más de $1,000 en equipos profesionales.
Los investigadores identificaron a los sospechosos como Edwin Cartagena y Jan Marcos Díaz Cruz, ambos de 18 años.
De acuerdo con las autoridades, el incidente ocurrió en mayo, cuando los sospechosos presuntamente organizaron una cita ficticia para un corte de cabello con el objetivo de llevar al barbero hasta el parque.
Cuando la víctima llegó al lugar, los investigadores dijeron que varias personas salieron de una zona boscosa y lo confrontaron. El grupo, que habría estado integrado por alrededor de una docena de personas, presuntamente lo mantuvo bajo amenaza de un arma de fuego.
Durante el asalto, los sospechosos habrían tomado el teléfono celular del barbero y sus máquinas y otros equipos utilizados para su trabajo. El valor de los artículos robados supera los $1,000, según las autoridades.
La investigación avanzó durante los meses siguientes gracias al análisis de datos de teléfonos celulares y videos de vigilancia, herramientas que permitieron a los investigadores vincular a Cartagena y Díaz Cruz con el presunto robo.
Los dos jóvenes fueron posteriormente arrestados y permanecen en la cárcel sin derecho a fianza, mientras continúa el proceso judicial.
Las autoridades indicaron que la investigación permanece abierta y que están tratando de determinar si existen otros sospechosos involucrados en el incidente y si alguno de ellos ya se encuentra bajo custodia.
El caso pone nuevamente bajo escrutinio los riesgos asociados con encuentros concertados a través de citas falsas, especialmente cuando desconocidos utilizan estos métodos para atraer a trabajadores hasta lugares aislados.
Los cargos mencionados corresponden a acusaciones de las autoridades. Los sospechosos se presumen inocentes mientras el caso continúa en los tribunales.



