Iglesias hispanas alzan la voz ante Trump por impacto de deportaciones en sus congregaciones
Pastores de Palm Beach envían carta a la Casa Blanca pidiendo reformas compasivas sin amnistía

WEST PALM BEACH – El creciente impacto de las deportaciones en familias inmigrantes ha llegado a los púlpitos de las iglesias hispanas en el condado de Palm Beach. La pastora Lydia Maldonado, líder de Fuente de Sabiduría en Cristo, Fe, Familia y Libertad, y miembro vinculada a la Oficina de Fe de la Casa Blanca, encabezó una iniciativa junto a otros líderes religiosos para enviar una carta formal al presidente Donald J. Trump solicitando una revisión estratégica de las políticas de aplicación migratoria.
La misiva fue redactada tras una reunión con los pastores Valentín Fontánez, del Centro de Adoración Refugio Eterno, y José Roberto Mercado, de Comunidad de Fe West Palm Beach. Los tres forman parte de la Asociación de Pastores Hispanos del Condado de Palm Beach, organización que agrupa a 675 iglesias hispanas en la región.
La Oficina de Fe de la Casa Blanca
La carta hace referencia directa a la recién restablecida Oficina de Fe de la Casa Blanca, creada por orden ejecutivo el 7 de febrero de 2025 por el presidente Donald J. Trump.
Esta iniciativa tiene como misión empoderar a organizaciones religiosas y comunitarias, proteger la libertad religiosa y fortalecer los valores familiares. Entre sus objetivos principales se destacan:
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Proteger el libre ejercicio de la religión.
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Reducir cargas regulatorias que afecten a organizaciones basadas en la fe.
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Fomentar la autosostenibilidad comunitaria.
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Combatir el sesgo anticristiano dentro de agencias federales como el Departamento de Justicia y el FBI.
La dirección espiritual de la iniciativa ha estado bajo el enfoque de la pastora Paula White-Cain, reconocida consejera religiosa vinculada a la administración.
La nueva oficina reemplaza estructuras anteriores enfocadas en asociaciones vecinales y comunitarias, instauradas originalmente en 2001.
Preocupación creciente en las iglesias
En la carta, Maldonado expresa primero agradecimiento por las políticas de defensa de la fe, la familia y la libertad religiosa, así como por el fortalecimiento de la seguridad fronteriza. Sin embargo, advierte que las actuales acciones de aplicación migratoria del ICE están generando “una erosión sustancial del apoyo hispano” hacia la administración.
Según detallan los líderes religiosos, muchas de las personas detenidas y deportadas no cuentan con antecedentes criminales, pero sí con años de trabajo en sectores esenciales como construcción, agricultura, hotelería, servicios y salud.
Los pastores aseguran representar a más de 5.000 familias hispanas en el condado de Palm Beach, a través de ministerios que incluyen distribución de alimentos, consejería, mentoría juvenil y apoyo a pequeños empresarios.
Casos que conmueven a la comunidad
Entre los ejemplos citados en la carta se encuentra el de un padre de tres hijos nacidos en Estados Unidos, trabajador de la construcción durante más de 12 años y sin antecedentes penales, quien fue detenido recientemente. También mencionan a un pequeño empresario que generaba cinco empleos locales y pagó impuestos durante más de una década antes de ser deportado.
“Estos no son delincuentes”, subrayan los líderes religiosos. “Son personas trabajadoras que comparten los valores que construyeron esta nación: fe, estabilidad familiar y oportunidad”, dijo Fontanez.
Petición de reforma “firme pero compasiva”
Los firmantes no solicitan amnistía ni vías automáticas hacia la ciudadanía. En cambio, proponen una reforma que distinga claramente entre amenazas criminales y familias productivas arraigadas en sus comunidades.
Argumentan que un enfoque más estratégico podría:
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Fortalecer la economía.
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Reducir la actividad económica informal.
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Aumentar el cumplimiento tributario.
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Preservar la unidad familiar.
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Recuperar el apoyo de la comunidad hispana.
“Estados Unidos puede ser fuerte y compasivo a la vez — firme en la justicia y rico en misericordia”, concluye la carta dirigida al mandatario en la Casa Blanca.
La iniciativa refleja cómo el debate migratorio ya no solo se discute en el ámbito político, sino también en los espacios de fe, donde líderes religiosos buscan influir en decisiones que impactan directamente a miles de familias hispanas en Florida y en todo el país.



