Misiles hacia el océano Índico: Irán apunta a base clave de EE.UU. y Reino Unido
El fallido ataque contra Diego García eleva tensiones globales y reabre disputas estratégicas y políticas

LONDRES — Irán lanzó misiles contra la isla de Diego García, en el océano Índico, donde se ubica una base militar estratégica de Estados Unidos y el Reino Unido, en un intento que fue calificado por Londres como “imprudente” y que no logró impactar el objetivo.
Las autoridades británicas confirmaron que los proyectiles no alcanzaron la base, aunque no precisaron cuán cerca estuvieron. La isla se encuentra a unos 4.000 kilómetros del territorio iraní, lo que subraya la magnitud del intento y su posible significado militar.
La base de Diego García es considerada por Estados Unidos como una plataforma “prácticamente indispensable” para operaciones de seguridad en Medio Oriente, el sur de Asia y África Oriental. Alberga a unos 2.500 efectivos, en su mayoría estadounidenses, y ha sido utilizada en conflictos desde Vietnam hasta las guerras en Irak y Afganistán.
Además, en 2008 Washington reconoció que la instalación fue empleada para vuelos secretos relacionados con la detención de sospechosos de terrorismo. Más recientemente, el despliegue de bombarderos B-2 con capacidad nuclear desde esta base evidenció su papel central en operaciones contra los rebeldes hutíes en Yemen.
El incidente ocurre en medio de una creciente tensión regional. Inicialmente, el Reino Unido había limitado el uso de la base para ataques estadounidenses o israelíes contra Irán. Sin embargo, tras recientes acciones iraníes en la región, Londres autorizó el uso de instalaciones británicas para operaciones “defensivas específicas”.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, acusó al primer ministro británico, Keir Starmer, de poner en riesgo vidas británicas al permitir que bases del Reino Unido sean utilizadas en acciones contra su país.
Expertos en defensa señalan que el ataque podría haber implicado el uso modificado del cohete espacial iraní Simorgh, lo que explicaría el alcance extendido, aunque con menor precisión.
Diego García forma parte del archipiélago de Chagos, un conjunto de más de 60 islas bajo control británico desde 1814. En las décadas de 1960 y 1970, el Reino Unido desalojó a cerca de 2.000 habitantes para permitir la construcción de la base militar.
En los últimos años, organismos internacionales han instado a Londres a poner fin a su administración colonial del territorio y transferir la soberanía a Mauricio. Un acuerdo alcanzado recientemente plantea ceder la soberanía a ese país, mientras el Reino Unido mantendría el control de la base mediante un arrendamiento de al menos 99 años.
El acuerdo ha generado controversia tanto en el Reino Unido como en Estados Unidos. El presidente Donald Trump criticó duramente la decisión, calificándola como “una gran estupidez”, y expresó su frustración por la negativa inicial británica a permitir ataques desde la isla.
El proceso legislativo para ratificar el acuerdo con Mauricio permanece en pausa, en espera de recuperar el respaldo estadounidense.
El intento de ataque iraní contra Diego García no solo pone en evidencia la creciente capacidad militar de Teherán, sino que también convierte a esta remota isla en un nuevo foco de tensión geopolítica global.



