EEUU lanza alerta urgente en Cuba tras apagones masivos y protestas reprimidas en La Habana
La Embajada estadounidense advierte sobre el colapso eléctrico, escasez de combustible y fuerte represión policial mientras crece el malestar social en la isla

La Embajada de Estados Unidos en La Habana emitió este jueves una alerta de seguridad dirigida a ciudadanos estadounidenses residentes o de visita en Cuba, luego de una nueva ola de apagones masivos y protestas registradas en varios municipios de la capital cubana.
En el comunicado, la delegación diplomática advirtió sobre la creciente inestabilidad del sistema eléctrico nacional y alertó sobre una “agresiva represión policial” tras las manifestaciones ocurridas el pasado 13 de mayo en distintos puntos de La Habana.
La sede diplomática señaló que la red eléctrica cubana enfrenta cortes prolongados, tanto programados como imprevistos, afectando servicios esenciales como el suministro de agua, la refrigeración de alimentos y medicamentos, además de las comunicaciones en gran parte del país.
La crisis también ha provocado largas filas en las estaciones de servicio debido a la escasez de combustible, generando limitaciones en el transporte y mayores dificultades para la población. Ante este escenario, la embajada recomendó a los ciudadanos estadounidenses almacenar agua, alimentos y combustible, además de prepararse para interrupciones severas de servicios básicos.
Las protestas del 13 de mayo se extendieron por varios barrios habaneros, entre ellos Marianao, Nuevo Vedado, Luyanó, Santos Suárez, San Miguel del Padrón, Playa y Puentes Grandes. Vecinos salieron a las calles realizando cacerolazos y bloqueos para exigir electricidad y alimentos, mientras coreaban consignas como “corriente y comida” y “abajo la dictadura”.
Aunque la embajada indicó que las manifestaciones no estuvieron dirigidas contra ciudadanos estadounidenses, reconoció que varias derivaron en operativos represivos contra manifestantes cubanos.
Reportes de organizaciones independientes y medios locales señalaron al menos 14 detenciones en La Habana, además de denuncias de golpizas contra participantes en el municipio Playa. También se reportó una caída masiva del servicio de internet en la capital, interpretada por activistas como un intento de limitar la difusión de imágenes y testimonios de las protestas.
La crisis energética alcanzó uno de sus peores momentos el 13 de mayo, cuando la Unión Eléctrica de Cuba (UNE) reportó un déficit récord de 2.113 megavatios durante el horario pico nocturno, dejando sin electricidad a cerca de dos tercios del país.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, admitió públicamente que “Cuba está sin combustible” y describió la situación como “aguda, crítica y extremadamente tensa”. En algunos sectores de La Habana se reportaron apagones de hasta 22 horas diarias.
Según datos divulgados por medios independientes, entre diciembre y marzo la isla no recibió cargamentos de combustible, y en abril apenas arribó uno de los ocho buques mensuales necesarios para sostener la demanda energética nacional.
La Embajada de Estados Unidos reiteró recomendaciones de seguridad como evitar multitudes, mantener teléfonos cargados, disponer de linternas y reservas de agua y alimentos, además de seguir las actualizaciones oficiales de la UNE y los canales de información de la representación diplomática.
No es la primera advertencia emitida este año por la embajada. Alertas similares fueron publicadas en febrero, marzo y abril, incluyendo una tras el apagón total que dejó a Cuba sin electricidad durante más de 29 horas.
Por su parte, el Observatorio Cubano de Conflictos reportó 1.245 protestas en marzo y 1.133 en abril, reflejando un incremento significativo del malestar social frente al deterioro económico, la escasez de bienes básicos y el colapso del sistema energético en la isla.



