Trump irrumpe en la Corte Suprema: histórico movimiento en plena batalla por la ciudadanía por nacimiento
El presidente busca presenciar en persona la audiencia clave sobre su polémica orden ejecutiva que podría redefinir el derecho a la ciudadanía en Estados Unidos

WASHINGTON, D.C.- En un hecho sin precedentes en la historia moderna de Estados Unidos, el presidente Donald Trump planea asistir este miércoles a una audiencia de la Corte Suprema de Estados Unidos, convirtiéndose en el primer mandatario en funciones en presenciar argumentos orales en el máximo tribunal del país.
La visita forma parte de su agenda oficial y coincide con la revisión judicial de una de las medidas más controvertidas de su segundo mandato: la orden ejecutiva que limita la ciudadanía por nacimiento. Esta política, firmada en su primer día de regreso al poder, busca negar la ciudadanía automática a hijos de inmigrantes en situación irregular o con estatus temporal.
El caso que analizarán los magistrados responde a una apelación presentada por la administración Trump, luego de que tribunales inferiores bloquearan la implementación de la medida por considerarla contraria a la Enmienda 14 de la Constitución de EE.UU., que históricamente ha garantizado la ciudadanía a toda persona nacida en suelo estadounidense, salvo excepciones muy limitadas.
Aunque el mandatario ya había contemplado asistir a audiencias del alto tribunal en el pasado —como en un caso relacionado con su política arancelaria—, finalmente desistió entonces para evitar distracciones. Esta vez, sin embargo, dejó clara su intención. “Voy a ir”, afirmó el martes desde la Oficina Oval, mostrando una postura más decidida frente a un caso que podría marcar un antes y un después en la política migratoria del país.
Durante su primer mandato, Trump visitó la Corte Suprema para la investidura ceremonial del juez Neil Gorsuch, uno de los tres magistrados que nombró, junto a Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett, consolidando una mayoría conservadora en el tribunal.
El presidente también aprovechó para expresar su visión sobre la composición ideológica de la Corte, calificándola como “mayormente partidista”, aunque evitó señalar directamente a jueces específicos. “A algunos los quiero mucho, a otros no tanto”, comentó.
La restricción a la ciudadanía por nacimiento forma parte de un endurecimiento más amplio de las políticas migratorias impulsadas por su administración. Sin embargo, la medida permanece suspendida en todo el país a la espera de un fallo definitivo.
Se espera que la Corte Suprema emita su decisión a principios del verano, en lo que podría convertirse en uno de los fallos más trascendentales en décadas sobre los derechos constitucionales en Estados Unidos.



