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Inmigración

El Pentágono intensifica presión para enviar civiles a la frontera suroeste en apoyo a operativos migratorios

Subtítulo: Supervisores deberán promover activamente el reclutamiento voluntario mientras crecen dudas internas por el momento político y la reducción de personal

El Departamento de Defensa de Estados Unidos renovó su solicitud para que empleados civiles se ofrezcan como voluntarios para desplegarse en la frontera suroeste del país y colaborar con operaciones de control migratorio, en una directriz que ahora ejerce mayor presión sobre supervisores para impulsar el reclutamiento interno.

El llamado fue reforzado esta semana por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien instó a los jefes de departamento a promover activamente el programa entre su personal.

“Espero que cada supervisor motive a sus empleados civiles a presentarse como voluntarios”, expresó Hegseth en un memorando enviado el lunes. “El liderazgo debe continuar promoviendo este programa de asignaciones y educar a los empleados civiles sobre su importancia”.

La iniciativa ya había sido planteada el año pasado, cuando el Pentágono solicitó a trabajadores civiles aceptar asignaciones temporales en el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para apoyar las políticas de control migratorio impulsadas por la administración del presidente Donald Trump.

Según las convocatorias publicadas en el portal federal de empleos, los trabajadores asignados podrán apoyar durante períodos de hasta 180 días a agencias como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Entre sus funciones figuran tareas administrativas, ingreso de datos, planificación operativa para redadas y patrullajes, apoyo logístico para movilización de agentes y equipos, así como gestión del traslado de migrantes detenidos. Estos empleados no desempeñarán funciones policiales directas.

Aunque el Departamento de Seguridad Nacional se encuentra técnicamente paralizado por falta de financiamiento desde el mes pasado, sus funciones de aplicación de la ley continúan operando con relativa normalidad. Hasta el momento, ni el DHS ni el Pentágono han respondido solicitudes de comentarios sobre la nueva orden.

Un empleado civil del Ejército indicó que varios supervisores reenviaron el memorando de Hegseth sin ofrecer mayor contexto. Posteriormente, un correo interno amplió detalles sobre la importancia de la misión.

“El DHS cumple una misión vital para salvaguardar y asegurar la patria”, señaló un funcionario del Ejército en el mensaje. “Ante la posibilidad de un aumento en el número de migrantes dentro del territorio estadounidense y en la frontera suroeste, el DHS necesita voluntarios que respalden su compromiso de garantizar un sistema migratorio seguro y ordenado”.

No obstante, persisten interrogantes sobre las razones de un posible incremento migratorio, dado que la administración Trump ha sostenido que los cruces irregulares han descendido a niveles históricamente bajos. Analistas señalan que recientes operaciones militares estadounidenses en Venezuela podrían generar inestabilidad regional, mientras que el presidente Trump también ha intensificado amenazas contra el gobierno de Cuba, dos países cuyos ciudadanos han protagonizado importantes flujos migratorios en años recientes.

Hegseth calificó el programa como “vital para la seguridad nacional” e indicó que todas las solicitudes de voluntariado deberán ser aprobadas por los supervisores, salvo que interfieran con funciones esenciales. Cualquier negativa requerirá la firma de un oficial de alto rango o de un miembro del Servicio Ejecutivo Superior.

Sin embargo, dentro de la fuerza laboral civil persiste escepticismo. Un empleado del Ejército afirmó que desde el anuncio inicial el verano pasado no se habían discutido nuevamente estas asignaciones y que no conoce a ningún colega que haya aceptado participar.

“Todos pensamos que es absurdo”, comentó el trabajador bajo condición de anonimato, añadiendo que el momento del nuevo impulso resulta inoportuno mientras Estados Unidos enfrenta un conflicto bélico con Irán.

El memorando, fechado el 19 de febrero —más de una semana antes del inicio de las hostilidades entre Estados Unidos e Israel contra Irán—, fue distribuido oficialmente esta semana.

La medida podría generar mayores tensiones internas en el Departamento de Defensa, que recientemente redujo su plantilla civil en más de 60.000 empleados, equivalente al 8% de su fuerza laboral. En un memorando emitido en enero, el subsecretario del Ejército, David Fitzgerald, advirtió que la institución continúa evaluando nuevas reducciones y mantiene restricciones significativas de contratación para evitar “desaprovechar esta oportunidad generacional de corregir deficiencias estructurales”.

Fitzgerald reconoció que, pese a recortes importantes en varios comandos mediante programas de renuncia diferida, el Ejército aún no ha logrado una “optimización significativa” de su estructura operativa.

La nueva directriz del Pentágono podría profundizar los desafíos administrativos en medio de un escenario internacional complejo y un debate interno creciente sobre las prioridades estratégicas del país.

Mirta Luaces

Mirta Luaces es egresada de St. Thomas University y FAU, con un título de Multimedia Journalism, ha trabajado para El Nuevo Herald, El Sentinel, el Palm Beach Post, Bajo el Sol de Arizona y para periódicos comunitarios en el Condado Palm Beach, La Guía Gratuita y La Guía News. También, hizo periodismo radial para WPSP Once Q, WWFE 670 AM, La Poderosa y WURN 1040 AM Actualidad Radio. Actualmente, también se… More »

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