Florida endurece la protección a víctimas de violencia doméstica con nuevas leyes y castigos más severos
A partir de julio aumentarán las sanciones para agresores reincidentes, la ayuda económica para víctimas y el monitoreo electrónico en casos de alto riesgo
Florida dará un paso decisivo en la lucha contra la violencia doméstica y de pareja con la entrada en vigor, el próximo 1 de julio, de una nueva legislación que endurece las penas para agresores reincidentes, fortalece las órdenes de protección y amplía la asistencia para las víctimas que buscan escapar de situaciones de abuso.
El gobernador Ron DeSantis firmó la ley HB 277, una medida aprobada por unanimidad en ambas cámaras legislativas y considerada una de las reformas más importantes en años para la protección de víctimas de violencia doméstica en el estado.
La iniciativa fue impulsada por la representante demócrata Debra Tendrich, sobreviviente de violencia doméstica, quien relató públicamente cómo huyó hacia Florida en 2012 junto a su hija con apenas 15 dólares, dos cambios de ropa y el temor constante de ser atacada.
“Vivir con miedo erosiona lentamente las libertades que todo estadounidense debería tener: el derecho a vivir, a la libertad y a la búsqueda de la felicidad”, expresó Tendrich durante la discusión del proyecto.
La nueva legislación incrementa en un grado las sanciones penales para reincidentes en casos de violencia doméstica. Además, aumenta de 1.500 a 2.500 dólares la ayuda estatal para reubicación de víctimas, reconociendo el alto costo de escapar y establecerse en un lugar seguro dentro de Florida.
Otro de los cambios relevantes permitirá incluir amenazas o actos de crueldad contra mascotas y animales de servicio dentro de las órdenes de protección judicial, una táctica que, según defensores de víctimas, es frecuentemente utilizada por agresores para intimidar y controlar.
La ley también fortalece la coordinación entre autoridades civiles y militares, permitiendo que órdenes de protección militares sean tomadas en cuenta en tribunales civiles y facilitando el intercambio de información entre agencias cuando existan sospechas de violaciones.
Uno de los aspectos más innovadores de HB 277 será un programa piloto en el condado de Pinellas County que permitirá a jueces ordenar monitoreo electrónico para agresores en libertad condicional considerados de alto riesgo. La meta es eventualmente expandir el sistema a todo el estado.
La legislación fue respaldada por legisladores de ambos partidos, incluyendo al representante republicano Danny Nix y la senadora republicana Alexis Calatayud.
Paralelamente, otra propuesta legislativa —SB 298— impulsada por la líder demócrata del Senado Lori Berman y la senadora Rosalind Osgood, espera la firma del gobernador y busca crear un nuevo sistema de alerta 911 para víctimas de abuso.
Las cifras reflejan la magnitud del problema. Datos del Departamento de Niños y Familias de Florida indican que cada año se reportan cerca de 107,000 casos de violencia doméstica en el estado. Además, organizaciones especializadas advierten que el momento más peligroso para una víctima suele ocurrir después de abandonar al agresor.
Según la National Coalition Against Domestic Violence, el 38% de las mujeres y el 29% de los hombres en Florida experimentarán violencia de pareja a lo largo de sus vidas, una de las tasas más altas de Estados Unidos.
Legisladores y activistas esperan que las nuevas medidas no solo aumenten la protección inmediata de las víctimas, sino que también ayuden a romper el silencio en torno a una problemática que continúa creciendo y que muchas veces permanece oculta dentro de los hogares.



