Contratistas de defensa arrestados por sobornos y fraude millonario en contratos militares de EE.UU.
Acusan a empresarios de Florida de manipular contratos tecnológicos del Ejército en Hawái mediante pagos ilegales y costos inflados por casi $2 millones

WASHINGTON — El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció este jueves cargos criminales contra dos contratistas de defensa de Florida acusados de participar en una compleja conspiración de sobornos y fraude que habría corrompido el proceso de adjudicación de contratos militares vinculados a un laboratorio de innovación tecnológica del Departamento de la Fuerza Aérea en el Pacífico.
Los acusados fueron identificados como Leonard Pick, de 62 años, vecino de Palm Beach Shores, en el condado de Palm Beach, y Brian Kent, de 59 años, vecino de Tampa. Ambos enfrentan múltiples cargos federales relacionados con soborno, fraude mayor contra Estados Unidos y fraude electrónico.
Según la acusación formal presentada en el Distrito de Hawái y revelada públicamente esta semana, los empresarios conspiraron entre enero de 2021 y octubre de 2022 para pagar aproximadamente 1,25 millones de dólares en sobornos a un empleado del Ejército de Estados Unidos, distribuidos durante un período de cinco años.
Las autoridades aseguran que los acusados inflaron fraudulentamente los costos de contratos gubernamentales para ocultar pagos ilegales dentro de los presupuestos aprobados por el gobierno federal.
El esquema habría afectado directamente el desarrollo y la operación del llamado “Hawaii-Pacific Innovation Campus”, una instalación destinada a servir como centro estratégico para probar nuevas tecnologías militares del Ejército estadounidense en la región del Pacífico.
La acusación también señala que Brian Kent habría desviado adicionalmente unos 680 mil dólares mediante contratos inflados enviados a su propia empresa de consultoría personal.
“El soborno y el fraude en contratos financiados por el gobierno roban al pueblo estadounidense y destruyen la integridad del sistema competitivo de adquisiciones”, declaró Daniel W. Glad, fiscal general adjunto interino de la División Antimonopolio del Departamento de Justicia.
Por su parte, Ken Sorenson afirmó que la corrupción en los procesos de contratación militar “perjudica a las empresas honestas, roba a los contribuyentes y erosiona la confianza pública en las instituciones gubernamentales”.
El FBI y otras agencias federales participaron en la investigación, incluyendo el Servicio de Investigación Criminal del Departamento de Defensa, la División de Investigaciones Criminales del Ejército y el Servicio Naval de Investigación Criminal (NCIS).
Las autoridades federales indicaron que esta investigación forma parte de un esfuerzo más amplio para combatir fraude, colusión y manipulación en contratos de defensa en Hawái y otras regiones estratégicas.
Cada uno de los acusados enfrenta cargos que podrían derivar en décadas de prisión. El delito de soborno federal contempla hasta 15 años de cárcel, mientras que el fraude electrónico podría añadir hasta 20 años adicionales de prisión federal.
El Departamento de Justicia recordó que una acusación formal constituye únicamente una alegación y que todos los acusados son considerados inocentes hasta que se pruebe su culpabilidad ante un tribunal federal.



