Exdirectiva y su hermano, acusados de operar una red de sobornos durante décadas en Miami-Dade
Una acusación federal en Miami sostiene que Janet Risi Field habría recibido millones en sobornos de proveedores, utilizado empresas pantalla para ocultar más de $60 millones y beneficiado a familiares con fondos ilícitos. Al dejar su cargo en 2021, habría recibido además más de $6 millones en indemnización. Ambos enfrentan cargos federales y posibles décadas de prisión si son declarados culpables.
MIAMI, Fla. — Un gran jurado federal del Distrito Sur de Florida acusó a dos residentes del sur de Florida de participar durante décadas en un presunto esquema de sobornos, lavado de dinero y fraude que habría perjudicado a miles de propietarios de franquicias de una importante cadena de restaurantes de comida rápida en todo Estados Unidos.
La acusación, revelada este jueves, señala a Janet Risi Field, de 66 años, residente de Pinecrest, y a su hermano Steven Louis Risi, de 70 años, de Coral Gables, quienes presuntamente participaron en una operación que generó más de $80 millones en ganancias ilícitas mediante sobornos y comisiones clandestinas.
De acuerdo con los documentos judiciales, proveedores que buscaban obtener contratos para suministrar productos y servicios a los franquiciados de la cadena habrían pagado millones de dólares en sobornos y comisiones ilegales a Risi Field y miembros de su familia.
La cadena involucrada, identificada en la acusación como Restaurant Chain-1, era una multinacional estadounidense de comida rápida con más de 20.000 establecimientos en Norteamérica, la mayoría operados de manera independiente por franquiciados.
La cadena de suministro era administrada por Independent Purchasing Cooperative Inc. (IPC), una organización sin fines de lucro con sede en el condado de Miami-Dade. IPC negociaba con proveedores los precios que los franquiciados pagaban por alimentos, suministros y otros servicios.
Una posición de poder dentro de la cooperativa
Según la acusación, Risi Field ayudó a crear IPC en 1996 y permaneció como su directora ejecutiva hasta diciembre de 2021.
Desde esa posición, tenía autoridad para negociar y firmar contratos con proveedores que podían afectar directamente los precios pagados por miles de propietarios de franquicias.
Los fiscales sostienen que Risi Field habría abusado de esa posición al establecer acuerdos secretos con personas que actuaban como intermediarios de proveedores de IPC.
Esos intermediarios supuestamente recibían honorarios derivados de los contratos y posteriormente compartían parte de ese dinero con Risi Field y miembros de su familia.
La acusación sostiene que Risi Field, su hermano y otros familiares utilizaron empresas pantalla para ocultar más de $60 millones en pagos ilegales relacionados con sobornos y comisiones clandestinas.
Dinero para propiedades, joyas y clubes privados
Los fiscales alegan que Risi Field utilizó parte del dinero obtenido del esquema para remodelar y amueblar viviendas en Florida y Carolina del Norte, realizar inversiones privadas, comprar más de $400,000 en joyas, cubrir gastos personales y pagar membresías en clubes privados.
La acusación también describe la existencia de un fondo clandestino de varios millones de dólares que habría comenzado a operar a principios de la década de 2000.
Según los fiscales, ese fondo habría sido utilizado para beneficiar a Risi Field y a miembros de su familia.
Entre los pagos mencionados figuran más de $420,000 para una asistente personal de la familia Risi y más de $150,000 para una persona encargada de labores domésticas y mantenimiento de la vivienda de Risi Field.
Un acuerdo de $8 millones que supuestamente fue ocultado
Uno de los episodios señalados en la acusación se remonta aproximadamente a 2011.
Los fiscales alegan que Risi Field hizo que uno de los conspiradores pagara aproximadamente $8 millones para resolver una demanda presentada por una antigua contratista de IPC.
La mujer había alegado que Risi Field mantenía una relación financiera inapropiada con proveedores de IPC.
Según la acusación, Risi Field habría ocultado esas alegaciones y los detalles del acuerdo al consejo directivo de IPC.
Millones canalizados mediante empresas y cuentas bancarias
La acusación también señala que Risi Field y su hermano presuntamente utilizaron empresas pantalla y cuentas bancarias bajo su control para lavar millones de dólares provenientes del esquema.
De acuerdo con los fiscales, aproximadamente $3.4 millones de los presuntos fondos ilícitos fueron utilizados para pagar gastos de tarjetas de crédito de Risi Field.
Además, alrededor de $1 millón habría sido depositado en una cuenta bancaria cuyos únicos firmantes eran Risi Field y su hermano.
En total, los fiscales sostienen que Risi Field hizo que aproximadamente $25 millones fueran distribuidos desde el fondo clandestino, principalmente en beneficio de ella y otros participantes del supuesto esquema.
Habría recibido más de $6 millones al dejar el cargo
La acusación sostiene que Risi Field ocultó durante años los presuntos sobornos y pagos clandestinos tanto a los directores de IPC como a los propietarios de las franquicias.
Cuando IPC terminó su relación laboral con ella en 2021, el consejo directivo presuntamente desconocía la existencia de los pagos señalados por los fiscales.
Según la acusación, pese a ello, Risi Field recibió más de $6 millones en concepto de indemnización por su salida.
Cargos federales
Janet Risi Field y Steven Louis Risi enfrentan cargos por conspiración para cometer lavado de dinero y dos cargos relacionados con transacciones monetarias con bienes derivados de actividades ilícitas específicas.
Además, Risi Field enfrenta cargos por conspiración para cometer fraude electrónico, conspiración para cometer fraude electrónico relacionado con servicios honestos, dos cargos de fraude electrónico relacionado con servicios honestos y tres cargos adicionales de fraude electrónico.
De ser declarados culpables, ambos enfrentan una pena máxima de 20 años de prisión por el cargo de conspiración para cometer lavado de dinero y hasta 10 años por cada uno de los cargos relacionados con transacciones monetarias.
Risi Field enfrenta además una pena máxima de 20 años de prisión por cada uno de los cargos restantes.
Las penas máximas establecidas por ley no significan que esas sean necesariamente las sentencias que recibirían en caso de una condena.
El caso está siendo investigado por la oficina del FBI en Miami y la Oficina del Inspector General de la Federal Deposit Insurance Corporation (FDIC-OIG).
El anuncio de la acusación fue realizado por el fiscal federal del Distrito Sur de Florida, Jason A. Reding Quiñones, el agente especial a cargo del FBI Miami, Brett Skiles, y el agente especial a cargo de FDIC-OIG en la región de Miami, Quenton Sallows.
Las acusaciones contenidas en una acusación formal son alegaciones. Los acusados se presumen inocentes mientras no sean declarados culpables en un tribunal de justicia.



