Cierran oficialmente la investigación sobre la muerte de Hulk Hogan: autoridades descartan cualquier acto criminal
La policía de Clearwater concluye que el legendario luchador falleció por causas naturales y confirma que no existieron indicios de sobredosis, negligencia ni participación de terceros

La Policía de Clearwater, en Florida, anunció el cierre oficial de la investigación relacionada con la muerte de Terry Bollea, mundialmente conocido como Hulk Hogan, una de las figuras más icónicas de la lucha libre profesional.
Las autoridades concluyeron que el fallecimiento del exluchador fue una “muerte natural atendida” y determinaron que no existe evidencia alguna de actividad criminal, sobredosis, negligencia o cualquier otra circunstancia sospechosa vinculada a su deceso.
Bollea falleció en julio del año pasado tras sufrir una emergencia médica en su residencia de Clearwater. Según el informe policial, los equipos de rescate respondieron a una llamada por un paro cardíaco durante la mañana y trasladaron al ex astro de la WWE a un hospital local, donde fue declarado muerto menos de 90 minutos después de la llegada de los paramédicos.
La investigación incluyó entrevistas con familiares, cuidadores y profesionales médicos que acompañaban al luchador durante sus últimos meses de vida. Una asistente de salud domiciliaria y terapeuta ocupacional declaró a los investigadores que el deterioro de la salud de Hogan era conocido por quienes lo atendían. “Sabíamos que esto iba a ocurrir”, expresó la profesional, según consta en el reporte oficial.
El informe del Médico Forense del Distrito Seis reveló que Bollea padecía leucemia y fibrilación auricular, una afección cardíaca caracterizada por un ritmo irregular del corazón. Estas condiciones médicas fueron consideradas factores relevantes en su fallecimiento.
Con el objetivo de descartar cualquier posibilidad de adicción o sobredosis, la Policía de Clearwater solicitó la colaboración de la Administración para el Control de Drogas (DEA). Tras revisar el historial médico y los medicamentos prescritos al exluchador, los investigadores no encontraron irregularidades. Por el contrario, el informe señala que Hogan consumía una cantidad menor de opioides que la prescrita por sus médicos.
“Durante el inventario de medicamentos, los detectives descubrieron que el señor Bollea estaba tomando una dosis inferior de los opiáceos recetados, algo inconsistente con una persona que sufre una adicción activa”, indica el documento policial.
Además, la familia de Bollea contrató una autopsia privada en agosto de 2025, después de que inicialmente el médico forense considerara innecesario realizar una debido a la clara evidencia de paro cardíaco. El especialista que efectuó el procedimiento concluyó que la muerte ocurrió “exclusivamente como resultado de una enfermedad natural significativa, sin contribuciones traumáticas ni toxicológicas relevantes”.
El informe final de la policía reafirma esa conclusión y señala que “no existe evidencia que indique conducta criminal alguna relacionada con su muerte”. Por ello, el caso ha sido cerrado oficialmente y clasificado como resuelto y no criminal.
Hulk Hogan, quien revolucionó la lucha libre profesional durante las décadas de 1980 y 1990 y se convirtió en un fenómeno cultural a nivel mundial, falleció a los 71 años dejando un legado imborrable dentro y fuera del cuadrilátero.



