Florida endurece su ofensiva contra la injerencia extranjera con nueva ley firmada por DeSantis
La HB 905 impone restricciones a vínculos con Cuba, Irán y organizaciones terroristas, mientras aumenta sanciones y controles sobre funcionarios, universidades y gobiernos locales

MIAMI, Florida — El gobernador Ron DeSantis firmó este viernes la HB 905, conocida como la Foreign Interference Restriction and Enforcement Act, una legislación que refuerza las medidas del estado contra la influencia de gobiernos extranjeros considerados adversarios, organizaciones terroristas y actores internacionales que busquen infiltrarse en instituciones públicas, infraestructura crítica y sectores estratégicos de Florida.
“Hoy firmé la Ley de Restricción y Aplicación contra la Interferencia Extranjera para fortalecer las defensas de Florida frente a adversarios extranjeros”, declaró DeSantis durante el anuncio realizado en Miami. El mandatario aseguró que la nueva normativa busca frenar acuerdos y asociaciones con países considerados de preocupación, entre ellos Cuba e Irán, además de imponer nuevas sanciones y mayores exigencias éticas para funcionarios públicos y empleados gubernamentales.
La legislación amplía significativamente el alcance de las restricciones ya implementadas por la administración estatal en los últimos años para combatir la influencia extranjera. Desde 2021, Florida ha impulsado varias iniciativas dirigidas a limitar operaciones vinculadas con gobiernos considerados hostiles, especialmente relacionados con el Partido Comunista Chino y el régimen cubano.
Entre las disposiciones más destacadas de la HB 905 se encuentra la prohibición para funcionarios públicos, empleados gubernamentales, abogados de gobiernos locales y candidatos políticos de aceptar regalos, beneficios o contribuciones provenientes de países considerados adversarios o de organizaciones terroristas extranjeras.
La ley también elimina acuerdos de “ciudades hermanas” y convenios académicos o institucionales con países bajo vigilancia estatal, además de derogar oficialmente el Florida-China Linkage Institute. Asimismo, obliga al Departamento de Estado de Florida a publicar un registro de consulados extranjeros y alianzas internacionales existentes dentro del estado.
Otra de las medidas incluidas prohíbe que organizaciones benéficas reciban apoyo financiero de entidades terroristas extranjeras y autoriza a gobiernos locales y recaudadores de impuestos revocar licencias comerciales a negocios que operen en Cuba en violación de leyes federales estadounidenses.
El texto también endurece las penas criminales para delitos cometidos en beneficio de gobiernos extranjeros u organizaciones terroristas, además de establecer sanciones por declaraciones falsas relacionadas con actividades comerciales ilegales vinculadas con Cuba.
La nueva legislación incorpora además restricciones sobre acuerdos de adopción y contratos de gestación subrogada que involucren ciudadanos o residentes de países considerados de preocupación por el estado.
Como parte de la estrategia estatal, Florida continuará ampliando programas como el portal SecureFlorida y la Oficina de SecureFlorida, creados para supervisar operaciones extranjeras, propiedad de tierras y posibles amenazas a la seguridad estatal.
Con la firma de la HB 905, Florida se convierte en uno de los estados con las restricciones más agresivas del país frente a la influencia extranjera, particularmente en temas relacionados con Cuba, China e Irán.



