Crece presión en el Congreso para expulsar a congresista de Florida por millonario escándalo de fondos públicos
Mike Johnson afirma que los hechos contra Sheila Cherfilus-McCormick son “indiscutibles” tras hallazgos de violaciones éticas y cargos federales

WASHINGTON — La crisis política en el Congreso de Estados Unidos se intensifica luego de que el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, declarara este martes que considera que la congresista del sur de Florida, Sheila Cherfilus-McCormick, debería ser expulsada de su cargo.
La legisladora enfrenta graves acusaciones por presuntamente aceptar de manera indebida 5 millones de dólares en fondos de ayuda por desastres y utilizarlos para financiar campañas políticas, lo que ha desatado una tormenta ética y legal en Washington.
El Comité de Ética de la Cámara de Representantes concluyó el mes pasado que 25 de las acusaciones en su contra fueron comprobadas, señalando un patrón de conducta que ha encendido las alarmas dentro del Capitolio.
“Los hechos son alarmantes e indiscutibles”, afirmó Johnson, sugiriendo que existe un consenso creciente entre los legisladores para proceder con la expulsión, una medida poco común que requeriría una mayoría de dos tercios en la Cámara.
Además del proceso interno, Cherfilus-McCormick enfrenta cargos criminales federales relacionados con las mismas acusaciones. Un juez federal aprobó recientemente la solicitud de la congresista para aplazar su juicio, que ahora está programado para el 8 de febrero de 2027.
El Comité de Ética ha fijado una audiencia clave para el próximo 21 de abril, donde se evaluarán posibles sanciones. Entre las opciones se contempla formalmente la expulsión, lo que marcaría un hecho histórico y elevaría aún más la tensión política en el Congreso.
El caso sigue desarrollándose mientras aumenta la presión pública y política sobre el futuro de la legisladora, en uno de los escándalos más impactantes recientes en la política estadounidense.



