Más de 175.000 visas revocadas por EE.UU.: delitos, fraude y amenazas bajo la administración Trump
El Departamento de Estado asegura que la mayoría de las cancelaciones están relacionadas con encuentros policiales por delitos como agresión, conducir bajo los efectos del alcohol, robos y narcotráfico

WASHINGTON — 10 de agosto de 2026. El Departamento de Estado de Estados Unidos ha revocado más de 175.000 visas de ciudadanos extranjeros durante la administración del presidente Donald Trump, alegando violaciones de las condiciones migratorias, comisión de delitos, fraude, abuso del sistema de inmigración, llamados a la violencia y amenazas a la seguridad nacional.
Según una hoja informativa divulgada este lunes por el Departamento de Estado, la mayoría de las revocaciones se produjo después de que los titulares de las visas tuvieran encuentros con las autoridades policiales relacionados con distintas actividades delictivas.
Entre las principales causas mencionadas por el Gobierno estadounidense se encuentran agresiones, conducir bajo los efectos del alcohol o las drogas (DUI), robos y delitos relacionados con drogas.
El Departamento de Estado también señaló que una proporción significativa de las cancelaciones estuvo relacionada con conducción temeraria, agresiones sexuales, abuso infantil, fraude, malversación de fondos y otros delitos.
La administración sostiene que las revocaciones son resultado de las operaciones de verificación continua que realiza el Departamento de Estado para determinar si quienes recibieron visas continúan cumpliendo las condiciones bajo las cuales fueron autorizados a ingresar o permanecer en Estados Unidos.
El Gobierno afirma que este proceso busca identificar a extranjeros que puedan representar un peligro para ciudadanos estadounidenses o que hayan utilizado fraudulentamente el sistema migratorio.
Entre los casos citados por el Departamento de Estado figuran extranjeros acusados de violación y agresión sexual, incluido un caso en el que la víctima tenía una discapacidad intelectual; así como personas acusadas de secuestro, tráfico humano y explotación sexual de menores.
También se mencionan extranjeros arrestados por conducta desordenada, resistencia violenta al arresto, conducción bajo los efectos del alcohol y violencia doméstica.
Revocaciones por turismo de nacimiento
El Departamento de Estado informó además que una embajada estadounidense en el norte de África revocó más de 100 visas pertenecientes a padres que, según las autoridades, viajaron a Estados Unidos principalmente para dar a luz con el propósito de que sus hijos obtuvieran la ciudadanía estadounidense.
La práctica, conocida como “turismo de nacimiento” (birth tourism), ha sido objeto de especial atención por parte de la administración Trump.
El Departamento también citó casos de extranjeros acusados de sodomía contra un menor y agresión sexual agravada, así como otro individuo acusado de más de una docena de cargos relacionados con la posesión de material de abuso sexual infantil.
En otro caso, un extranjero fue detenido mientras conducía con heroína y presentaba un nivel de alcohol en sangre que, según el Departamento de Estado, superaba tres veces el límite legal.
También se revocaron visas por expresiones de apoyo a la violencia
La revisión de visas no se ha limitado a delitos comunes.
El Departamento de Estado señaló que varias visas fueron revocadas a extranjeros que celebraron el asesinato del activista conservador Charlie Kirk, incluyendo personas que realizaron comentarios públicos considerados por las autoridades como expresiones de apoyo o justificación de la violencia.
La medida forma parte de una política más amplia de la administración Trump para utilizar las facultades migratorias contra extranjeros que, según el Gobierno, promuevan violencia contra ciudadanos estadounidenses.
Fraudes millonarios también entre los casos
El Departamento de Estado citó además casos de fraude financiero.
Uno de los extranjeros mencionados habría presentado una empresa como un negocio legítimo destinado a ayudar a pacientes vulnerables a obtener atención médica, pero las autoridades sostienen que participó en un esquema de fraude contra Medicaid por más de 5 millones de dólares, mediante la facturación de servicios que nunca fueron prestados.
En otro caso, un extranjero habría construido una empresa utilizando información financiera falsa para engañar a inversionistas y obtener millones de dólares de clientes. Según el Departamento de Estado, utilizó afirmaciones falsas y cartas falsificadas para conseguir fraudulentamente una visa estadounidense.
También fue citado el caso de un extranjero que llegó a Estados Unidos con una visa para trabajar como maestro y posteriormente fue arrestado por agredir sexualmente a un estudiante.
Rubio determina que algunos extranjeros son deportables por razones de política exterior
El Departamento de Estado también informó que el secretario de Estado Marco Rubio ha determinado que numerosos extranjeros son deportables por razones relacionadas con la política exterior estadounidense.
Entre los casos señalados se encuentran un ciudadano cubano vinculado, según las autoridades, con una operación de influencia relacionada con el régimen comunista de Cuba; ciudadanos iraníes con conexiones con el régimen de Irán; un ciudadano de Laos condenado por delitos sexuales contra menores que posteriormente recibió un indulto del gobernador de Minnesota, Tim Walz; y un ciudadano kuwaití acusado de expresar deseos de violencia contra el presidente de Estados Unidos y de referirse a los estadounidenses como sus “enemigos”.
“Una visa es un privilegio, no un derecho”
La administración Trump aseguró que continuará utilizando los mecanismos disponibles para identificar a extranjeros que representen una amenaza para la seguridad pública o nacional.
El Departamento de Estado afirmó que, bajo el liderazgo del presidente Trump y del secretario Rubio, continuará investigando y revocando visas cuando determine que sus titulares han violado las condiciones migratorias, cometido delitos o representan una amenaza para los estadounidenses.
“La visa estadounidense es un privilegio, no un derecho”, sostiene el Departamento de Estado en su hoja informativa.
La dependencia añadió que continuará utilizando todas las herramientas disponibles para proteger a las comunidades estadounidenses de personas que, según sus evaluaciones, abusen del sistema migratorio o representen un riesgo para la seguridad del país.



