Estados Unidos golpea al corazón financiero del régimen cubano: Trump impone nuevas sanciones a GAESA y altos funcionarios
Washington acusa a la cúpula militar de Cuba de ocultar miles de millones de dólares mientras la isla enfrenta crisis económica, apagones y escasez

El gobierno de Estados Unidos anunció este jueves una nueva ronda de sanciones contra figuras clave y empresas vinculadas al aparato militar y económico de Cuba, en una medida que la administración del presidente Donald Trump calificó como “decisiva” para proteger la seguridad nacional estadounidense y frenar el financiamiento del régimen comunista.
Las sanciones fueron emitidas bajo la Orden Ejecutiva 14404, firmada el pasado 1 de mayo de 2026, y apuntan directamente al poderoso conglomerado militar cubano GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A.), considerado por Washington como el núcleo financiero del sistema político de la isla.
El Departamento de Estado informó que también fueron sancionadas Ania Guillermina Lastres Morera, presidenta ejecutiva de GAESA, y la empresa Moa Nickel S.A. (MNSA), dedicada a la explotación minera en Cuba.
Según el comunicado oficial, GAESA controla más del 40% de la economía cubana y maneja sectores estratégicos como turismo, servicios financieros, comercio e infraestructura. Washington asegura que gran parte de los ingresos generados por el conglomerado no benefician al pueblo cubano, sino que terminan en cuentas ocultas en el extranjero administradas por las élites del régimen.
“La dictadura cubana ha convertido la isla en una plataforma para operaciones de inteligencia, militares y de terrorismo extranjero a solo 90 millas de Estados Unidos”, afirmó la administración Trump en su declaración.
El gobierno estadounidense calcula que GAESA podría controlar hasta 20 mil millones de dólares en activos ilícitos y que sus ingresos superan por más de tres veces el presupuesto oficial del Estado cubano.
Las nuevas sanciones congelan todos los bienes e intereses financieros de las entidades y personas designadas que se encuentren en territorio estadounidense o bajo control de ciudadanos o empresas de Estados Unidos. Además, prohíben cualquier transacción financiera o comercial con ellas sin autorización especial de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Washington advirtió también que bancos extranjeros, empresas internacionales y personas no estadounidenses podrían enfrentar sanciones si mantienen relaciones comerciales con entidades vinculadas a los sectores financiero, militar, minero o de seguridad cubanos.
En el caso de Moa Nickel S.A., el gobierno estadounidense señaló que la compañía se ha beneficiado de recursos y propiedades confiscadas por el régimen cubano a ciudadanos y empresas estadounidenses tras la revolución de 1959.
La administración Trump indicó que esta ofensiva forma parte de una campaña más amplia para aumentar la presión económica y diplomática sobre La Habana, y adelantó que podrían anunciarse nuevas sanciones “en los próximos días y semanas”.
Las medidas también buscan reforzar políticas anteriores enfocadas en promover derechos humanos, democracia, libre mercado y el estado de derecho en Cuba.
Mientras tanto, el gobierno cubano no había emitido una respuesta oficial inmediata a las nuevas sanciones al cierre de esta edición.



