Fin del operativo migratorio en Minnesota desata choque político en Washington y amenaza con paralizar Seguridad Nacional
Mientras la Casa Blanca anuncia el retiro de agentes federales, demócratas y republicanos se enfrentan por el financiamiento del DHS a horas de una posible crisis nacional

WASHINGTON — El zar fronterizo de la Casa Blanca, Tom Homan, anunció este jueves el fin del operativo intensivo de control migratorio en Minnesota, confirmando que el retiro gradual de agentes federales ya está en marcha y que los oficiales serán reasignados a otras zonas del país donde se requiera su presencia.
“La próxima semana vamos a enviar a los oficiales de regreso a sus estaciones de origen o a otras áreas donde sean necesarios”, declaró Homan durante una conferencia de prensa. No obstante, dejó claro que la política migratoria seguirá siendo una prioridad nacional. “Vamos a continuar aplicando la ley migratoria. Eso es lo que el pueblo estadounidense votó”, afirmó.
Homan calificó la operación como un “éxito” que contribuyó a mejorar la seguridad en Minnesota. Sin embargo, el gobernador del estado, Tim Walz, criticó duramente la estrategia federal, asegurando que el despliegue dejó “profundos daños” y un “largo camino hacia la recuperación” para las comunidades locales.
El anuncio se produce en medio de crecientes tensiones políticas en Washington, donde el tema migratorio domina la agenda legislativa. Dos comités del Congreso interrogaron esta semana a altos funcionarios sobre las tácticas de control migratorio, mientras se acerca una fecha límite crítica: la medianoche del viernes para aprobar el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Las negociaciones se encuentran estancadas. Los demócratas han advertido que no respaldarán el presupuesto del DHS sin una reforma migratoria sustancial. “El financiamiento para ICE y el DHS no debe avanzar sin cambios dramáticos, significativos y transformadores. Punto final”, declaró el líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries.
Por su parte, republicanos —incluido el presidente Donald Trump— sostienen que varias exigencias demócratas serían difíciles de aprobar. El líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, señaló que un acuerdo solo será posible mediante negociaciones reales y concesiones de ambos partidos.
Entre las 10 demandas presentadas por los demócratas figuran la prohibición del uso de máscaras por agentes federales, identificación visible obligatoria y mayor utilización de órdenes judiciales para arrestos migratorios. Según reportes, la Casa Blanca envió una contrapropuesta el miércoles con ciertas concesiones, aunque los detalles no han sido divulgados públicamente.
A pesar de la distancia entre las posiciones, líderes del Congreso no descartan un acuerdo de última hora. Sin embargo, con la Cámara de Representantes y el Senado programados para un receso de 10 días, crece la posibilidad de un cierre parcial del DHS, lo que podría afectar el pago de trabajadores de la TSA y las operaciones de respuesta ante desastres de FEMA.



