Departamento de Justicia de EE.UU. busca acusar criminalmente a Raúl Castro por derribo de avionetas en 1996
La posible imputación contra el exmandatario cubano estaría vinculada al ataque aéreo contra Hermanos al Rescate que dejó cuatro muertos, incluidos tres ciudadanos estadounidenses

El Departamento de Justicia de Estados Unidos trabaja para presentar cargos criminales contra el exgobernante cubano Raúl Castro, según revelaron fuentes familiarizadas con la investigación federal que sacude las relaciones entre Washington y La Habana.
De acuerdo con las fuentes, fiscales federales han evaluado varias posibles acusaciones relacionadas con el derribo de dos avionetas de la organización del exilio cubano Hermanos al Rescate, ocurrido el 24 de febrero de 1996 en espacio aéreo internacional. El ataque fue ejecutado por cazas MiG cubanos y provocó la muerte de cuatro hombres, tres de ellos ciudadanos estadounidenses.
Si un gran jurado aprueba la acusación, el anuncio oficial podría producirse tan pronto como la próxima semana, en lo que sería una de las acciones judiciales más explosivas contra un exlíder cubano.
La investigación ha sido impulsada en meses recientes por fiscales de la oficina del fiscal federal para el Distrito Sur de Florida. Según personas informadas sobre el caso, el fiscal federal Jason Reding Quiñones promovió activamente la iniciativa, aunque algunos fiscales de carrera expresaron dudas sobre si existe evidencia suficiente para sostener un proceso penal.
Entre las pruebas examinadas figuran reportes históricos sobre presuntas grabaciones de radio entre pilotos cubanos que indicarían que Raúl Castro, entonces ministro de Defensa de Cuba, habría ordenado el derribo de las aeronaves.
Legisladores republicanos cubanoamericanos, entre ellos Mario Díaz-Balart, habían presionado al Departamento de Justicia para actuar. En una carta enviada en febrero a la entonces fiscal general Pam Bondi, solicitaron formalmente procesar a Castro por el incidente.
Mientras tanto, el fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, evitó confirmar públicamente el caso durante una entrevista en Fox News, aunque dejó abierta la posibilidad de futuros anuncios.
La tensión entre ambos países también ha aumentado en medio de nuevas sanciones económicas y presiones diplomáticas de la administración de Donald Trump contra Cuba. Washington acusa a La Habana de representar una “amenaza extraordinaria” por sus vínculos con gobiernos adversarios y por albergar activos militares y de inteligencia extranjeros, afirmaciones rechazadas por el régimen cubano.
En paralelo, el director de la CIA, John Ratcliffe, visitó recientemente La Habana para reunirse con funcionarios cubanos en medio del deterioro económico de la isla y del aumento de las tensiones bilaterales.
La administración Trump también ha endurecido el embargo económico contra Cuba. Entre las medidas recientes destaca el corte del suministro petrolero proveniente de Venezuela y nuevas amenazas de sanciones a países que comercien combustible con la isla. Organismos internacionales han advertido que la economía cubana enfrenta uno de sus peores colapsos en décadas.
Trump incluso insinuó recientemente la posibilidad de una “toma amistosa” de Cuba por parte de Estados Unidos.
“Podríamos terminar teniendo una toma amistosa de Cuba después de muchos años”, declaró el mandatario esta semana en Washington.
Hasta el momento, el gobierno cubano no ha emitido una respuesta oficial sobre la posible acusación contra Raúl Castro.


