Cuba bajo escrutinio: detienen a adolescente de 16 años por protestar contra el régimen
Familia denuncia condiciones inhumanas, falta de atención médica y represión sistemática contra menores en Morón

Un adolescente de apenas 16 años permanece detenido en Cuba acusado de sabotaje contra la seguridad del Estado, tras participar en manifestaciones pacíficas en las que exigía el fin del régimen. El caso ha generado alarma entre organizaciones de derechos humanos y líderes religiosos dentro y fuera de la isla.
El joven, Jonathan David Muir, se encuentra recluido desde el pasado 16 de marzo en el Departamento Técnico de Investigaciones Provinciales de Ciego de Ávila. Según denuncias de su familia, vive en condiciones deplorables y no ha recibido el tratamiento médico necesario para su enfermedad dermatológica crónica.
El pastor Mario Félix Lleonart, director del Instituto Patmos con sede en Washington D.C., reveló que el menor “está durmiendo en el suelo, porque el colchón que le dan está lleno de insectos”. Además, advirtió que las condiciones higiénicas son críticas incluso para una persona sana, lo que agrava significativamente la situación del adolescente.
La familia teme por la vida de Jonathan, señalando que su afección en la piel podría empeorar debido al estrés y las condiciones de encierro. El joven es hijo de pastores de la Iglesia Independiente Tiempo de Cosecha, una congregación que, según denuncias, ha sido objeto de presión sistemática por parte del gobierno cubano.
El conflicto con las autoridades no es reciente. El año pasado, al cumplir 16 años, Jonathan fue citado para el servicio militar obligatorio, al cual su familia se opuso por razones de salud y objeción de conciencia. “Nunca serviría a un ejército que está al servicio de una dictadura que pisotea los derechos de su propio pueblo”, expresó Lleonart al explicar la postura familiar.
El caso de Jonathan no es aislado. Según el Instituto Patmos, otros menores también permanecen detenidos tras las protestas masivas en Morón, entre ellos Kevin Samuel Echeverría, de 15 años, y Yoanel Estrada Rodríguez, de 16. Se sospecha que al menos otros dos adolescentes podrían encontrarse en situaciones similares.
“Han tomado muestras de esa comunidad, para tomarles como rehenes”, denunció Lleonart, quien aseguró que alrededor de 21 manifestantes continúan en prisión tras las protestas.
El caso vuelve a poner en el centro del debate internacional la situación de los derechos humanos en Cuba, especialmente en lo que respecta al trato de menores y la criminalización de la protesta pacífica.



