Aviones espías de EE.UU. intensifican vigilancia sobre Cuba en medio de creciente tensión con Trump
Más de 25 vuelos militares de inteligencia han sido detectados cerca de La Habana y Santiago de Cuba desde febrero, alimentando temores de una posible escalada entre Washington y el régimen cubano

Una intensa actividad de vuelos militares de inteligencia de Estados Unidos frente a las costas de Cuba ha encendido las alarmas internacionales, luego de que un análisis de datos públicos de aviación revelara un aumento significativo de operaciones de vigilancia cerca de la isla.
De acuerdo con la investigación, desde el pasado 4 de febrero la Marina y la Fuerza Aérea de Estados Unidos han realizado al menos 25 vuelos de reconocimiento utilizando aeronaves tripuladas y drones de alta tecnología en zonas cercanas a La Habana y Santiago de Cuba, las dos principales ciudades del país.
Los vuelos, rastreados mediante plataformas abiertas como FlightRadar24 y ADS-B Exchange, muestran que varias de las aeronaves llegaron a operar a menos de 40 millas de la costa cubana, una distancia considerada suficiente para recopilar inteligencia estratégica.
Entre los aviones detectados figuran los sofisticados P-8A Poseidon, utilizados para patrullaje marítimo, vigilancia y reconocimiento; los RC-135V Rivet Joint, especializados en inteligencia de señales electrónicas; y drones MQ-4C Triton, capaces de realizar misiones de espionaje a gran altitud durante extensos periodos de tiempo.
El incremento de estas operaciones ha llamado la atención no solo por su cercanía con Cuba, sino también por el hecho de que antes de febrero este tipo de vuelos visibles públicamente eran extremadamente inusuales en la región.
La escalada coincide con un endurecimiento del discurso del presidente Donald Trump contra el gobierno cubano. Semanas antes del aumento de vuelos, Trump compartió en Truth Social un comentario del analista Marc Thiessen asegurando que el mandatario visitaría una “Habana libre” antes de finalizar su mandato.
Poco después, la administración estadounidense anunció un bloqueo petrolero contra la isla y posteriormente amplió el régimen de sanciones económicas, alegando que Cuba representa una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
Mientras tanto, funcionarios cubanos rechazaron esas acusaciones y sostuvieron que el gobierno comunista no representa ningún peligro para Washington. No obstante, también advirtieron que responderían con una “guerra de guerrillas prolongada” en caso de una intervención militar estadounidense.
El Pentágono evitó comentar oficialmente sobre los vuelos detectados, mientras que el gobierno cubano tampoco ha emitido una respuesta formal sobre el incremento de las operaciones aéreas.
Analistas internacionales señalan que situaciones similares ocurrieron antes de operaciones militares estadounidenses en Venezuela e Irán, donde aumentaron los vuelos de vigilancia antes de acciones armadas o despliegues especiales.
En el caso venezolano, patrones comparables fueron detectados antes de operaciones dirigidas contra el régimen de Nicolás Maduro, mientras que en Irán los mismos tipos de aeronaves fueron utilizadas para monitorear instalaciones estratégicas antes de ataques conjuntos entre Estados Unidos e Israel.
Expertos consideran además que el hecho de que estas aeronaves mantengan activados sus sistemas de rastreo públicos podría formar parte de una estrategia deliberada de presión psicológica y demostración de fuerza hacia gobiernos considerados adversarios por Washington.
La creciente presencia militar estadounidense cerca de Cuba ocurre en un momento de alta tensión geopolítica global y podría marcar una nueva etapa en las relaciones entre ambos países, históricamente enfrentados desde la Guerra Fría.



