Trump propone un presupuesto histórico de $1.5 billones para defensa y recortes masivos a programas internos
La Casa Blanca plantea un giro radical hacia la seguridad nacional y el control migratorio, mientras reduce fondos a agencias clave como NASA, el Departamento de Estado y programas sociales

La Casa Blanca presentó este viernes una ambiciosa propuesta presupuestaria para el año fiscal 2027 que marca un cambio drástico en las prioridades del gobierno federal: un aumento sin precedentes del gasto militar hasta aproximadamente 1,5 billones de dólares, acompañado de recortes multimillonarios en programas domésticos.
El plan impulsado por el presidente Donald Trump busca reforzar la seguridad nacional y el control fronterizo frente a lo que la administración considera crecientes amenazas de potencias como China y Rusia. De aprobarse, representaría uno de los mayores incrementos en defensa en décadas.
La propuesta contempla alrededor de 1,1 billones de dólares en financiamiento discrecional base para el Departamento de Defensa —denominado en el documento como “Departamento de Guerra”— y unos 350 mil millones adicionales en fondos obligatorios destinados a la producción de municiones y la expansión de la base industrial militar.
Prioridad: armas, tecnología y poder naval
El presupuesto pone especial énfasis en reconstruir los arsenales militares y fortalecer la capacidad manufacturera nacional, consideradas vulnerabilidades estratégicas en los últimos años.
Entre las inversiones destacan:
- $65.8 mil millones para la construcción naval, incluyendo 18 buques de combate y 16 embarcaciones adicionales.
- Financiamiento continuo para el sistema de defensa antimisiles “Golden Dome”.
- Desarrollo de tecnologías emergentes como inteligencia artificial, drones y sistemas antidrones.
- Avances en el caza de sexta generación F-47, con un primer vuelo previsto para 2028.
Asimismo, se refuerza la modernización del arsenal nuclear y la integración de sistemas autónomos en operaciones militares.
Recortes profundos en el gasto interno
El aumento en defensa viene acompañado de una reducción del 10% en el gasto discrecional no militar, que caería a unos 660 mil millones de dólares.
Entre las agencias más afectadas se encuentran:
- NASA, con un recorte del 23% (unos $5.6 mil millones).
- Departamento de Estado de Estados Unidos, con una disminución cercana al 30%.
- Environmental Protection Agency, que perdería más de la mitad de su financiamiento.
- El Departamento de Trabajo y el de Vivienda también enfrentarían reducciones significativas.
Estas medidas han generado fuertes críticas en el Congreso. El líder de la mayoría del Senado, Chuck Schumer, calificó la propuesta como “podrida hasta la médula” y aseguró que los demócratas buscarán bloquearla.
Seguridad fronteriza y aplicación de la ley en expansión
El presupuesto también refuerza el enfoque en inmigración y seguridad interna. El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos continuará utilizando más de 190 mil millones de dólares en fondos multianuales para el muro fronterizo, centros de detención y operaciones de control migratorio.
Por su parte, el Departamento de Justicia de Estados Unidos recibiría $40.8 mil millones, un aumento del 13%, destinados a combatir el crimen violento, el narcotráfico y las redes de carteles.
Menos ayuda exterior, más enfoque estratégico
La propuesta reduce en aproximadamente un 30% los fondos para programas internacionales, incluyendo ayuda humanitaria y salud global. En su lugar, se crea un fondo de $5 mil millones para alianzas estratégicas y financiamiento militar a países aliados.
Este cambio refleja una política exterior más centrada en la seguridad y menos en la asistencia tradicional.
Economía, industria y próximos pasos
El plan también vincula la seguridad nacional con la política industrial, incluyendo inversiones en minerales críticos, cadenas de suministro y supercomputadoras de inteligencia artificial para laboratorios nacionales.
El presupuesto se basa en previsiones de crecimiento económico del 3% anual y una inflación cercana al 2%, cifras que podrían ser cuestionadas por analistas independientes.
Ahora, la propuesta pasa al Congreso, donde se anticipa un intenso debate tanto por el tamaño del gasto militar como por el impacto de los recortes internos. Aunque rara vez los presupuestos presidenciales se aprueban sin cambios, este documento deja clara la dirección de la administración: más poder militar, mayor control fronterizo y una reducción significativa del papel del gobierno en programas domésticos.



