Trump endurece las reglas migratorias: EE.UU. podrá negar visas, deportar y prohibir el ingreso de por vida a quienes practiquen el «turismo de parto».
La administración Trump autoriza al Departamento de Estado y al Departamento de Seguridad Nacional a impedir el ingreso de extranjeros que viajen con el propósito de dar a luz en Estados Unidos para obtener beneficios migratorios para sus hijos.

WASHINGTON, D.C. — El presidente Donald Trump firmó una nueva orden ejecutiva destinada a combatir el llamado «turismo de parto», una práctica mediante la cual ciudadanos extranjeros ingresan a Estados Unidos con visas temporales con el propósito de dar a luz en territorio estadounidense y obtener beneficios migratorios derivados del nacimiento de sus hijos.
La medida establece una política federal para reforzar la integridad del sistema migratorio y faculta al Departamento de Estado y al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a implementar nuevas restricciones para impedir el ingreso de personas que participen en este tipo de actividades.
Según la orden ejecutiva, la ciudadanía estadounidense representa «uno de los mayores privilegios que la nación puede otorgar» y no debe ser obtenida mediante la explotación de las leyes migratorias.
La nueva política permite a las autoridades migratorias adoptar diversas acciones contra quienes intenten ingresar al país con fines de turismo de parto, entre ellas:
- Negar visas o cualquier autorización de viaje.
- Revocar visas ya otorgadas.
- Negar el ingreso al territorio estadounidense.
- Deportar a quienes hayan participado en estos esquemas.
- Imponer prohibiciones permanentes para volver a ingresar a Estados Unidos.
Asimismo, la orden contempla medidas contra empresas, organizaciones o individuos —tanto dentro como fuera del país— que promuevan, organicen o faciliten este tipo de viajes.
La orden define el turismo de parto como el ingreso de un ciudadano extranjero a Estados Unidos mediante una visa de no inmigrante con el propósito específico de dar a luz en territorio estadounidense.
También incluye a cualquier persona o entidad que facilite o promueva el ingreso de extranjeros con ese objetivo.
La administración sostiene que operadores especializados ofrecen publicidad engañosa prometiendo ciudadanía estadounidense para los hijos, acceso a beneficios públicos y servicios exclusivos de alojamiento, mientras instruyen a sus clientes para ocultar el verdadero motivo de su viaje durante las entrevistas consulares y los controles fronterizos.
La Casa Blanca afirma que la práctica debilita el sistema migratorio
El documento sostiene que el turismo de parto desvía recursos destinados a la revisión de solicitudes legítimas de visas, afecta la confianza pública en el cumplimiento de las leyes migratorias y representa un riesgo para la seguridad nacional al permitir el uso indebido de categorías de visas temporales.
La administración Trump argumenta que las visas de turismo, estudio, intercambio, trabajo temporal y otras categorías de no inmigrantes fueron creadas para fines específicos y no para obtener ventajas migratorias permanentes mediante el nacimiento de hijos en Estados Unidos.
Aunque la orden endurece significativamente las restricciones, también contempla excepciones.
El Secretario de Estado o el Secretario de Seguridad Nacional podrán autorizar el ingreso de ciudadanos extranjeros cuando existan razones humanitarias o cuando determinen que su entrada responde al interés nacional de Estados Unidos.
La orden delega oficialmente al Departamento de Estado y al Departamento de Seguridad Nacional la autoridad para emitir reglamentos, políticas operativas y procedimientos que permitan aplicar estas nuevas disposiciones.
Además, ordena la cooperación entre todas las agencias federales para compartir información y facilitar la identificación de posibles casos relacionados con el turismo de parto.
Con esta acción, la administración Trump busca cerrar una vía que, según la Casa Blanca, ha sido utilizada durante años para obtener beneficios migratorios mediante el uso indebido de visas temporales y fortalecer el control sobre el sistema de inmigración estadounidense.



