Tres hombres son condenados por tráfico sexual y explotación de menores en Palm Beach County
Las víctimas eran tres adolescentes que habían escapado de hogares de crianza; los acusados las explotaban para obtener ganancias económicas

CONDADO PALM BEACH, Florida. — Tres residentes de Palm Beach County fueron sentenciados en un tribunal federal por participar en una red de tráfico sexual y explotación de tres adolescentes que habían huido del sistema de hogares de acogida, informó este lunes la Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Florida.
Los condenados fueron identificados como Antonio Michel, de 36 años y residente de Delray Beach, quien recibió una sentencia de 15 años de prisión tras declararse culpable de tráfico sexual de una menor; Jaime Figueroa, de 36 años y residente de Boynton Beach, sentenciado a 19 años y siete meses de prisión luego de declararse culpable de producir material de abuso sexual infantil; y Raymond Jean, de 46 años y residente de Greenacres, quien fue condenado a 12 años de prisión por tráfico sexual de una menor.
La investigación estuvo a cargo de Homeland Security Investigations (HSI) West Palm Beach y del Grupo de Trabajo contra la Trata de Personas de la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach (PBSO).
De acuerdo con los documentos judiciales, los tres hombres identificaron y captaron a tres adolescentes que habían escapado del sistema de cuidado temporal. Aprovechándose de su corta edad, su situación de vulnerabilidad y la ausencia de apoyo familiar, las transportaban, alojaban y explotaban sexualmente con fines comerciales para obtener beneficios económicos.
Según la Fiscalía, Antonio Michel, frecuentemente acompañado por Raymond Jean, trasladaba a las víctimas hacia hoteles, moteles y otros lugares donde se realizaban actos sexuales comerciales. Además, alquilaba y pagaba múltiples habitaciones utilizadas para facilitar la explotación de las menores.
Por su parte, Jaime Figueroa dirigía a las adolescentes sobre cuánto debían cobrar por los encuentros sexuales y cómo debían realizarlos. Las autoridades indicaron que también les suministraba regularmente crack durante el tiempo que duró el esquema de explotación y recibía el dinero obtenido por las víctimas.
Tras el arresto de Figueroa, agentes federales registraron su teléfono celular y encontraron evidencia de que había producido material de abuso sexual infantil en el que aparecía una de las menores explotadas.
Las autoridades federales señalaron que el caso forma parte de los esfuerzos conjuntos para combatir la trata de personas y proteger a menores en situación de riesgo, especialmente aquellos que desaparecen del sistema de hogares de acogida.



