Madre de West Palm Beach se declara culpable tras incidente que dejó a su hijo con daño cerebral permanente
Francesca Geller recibió cinco años de libertad condicional por negligencia infantil luego de que su hijo de 21 meses cayera a una piscina mientras permanecía sin supervisión.
WEST PALM BEACH, FL – Una mujer de West Palm Beach acusada de dejar a su hijo pequeño sin supervisión en un incidente que terminó con graves secuelas para el menor se declaró culpable esta semana ante un tribunal del condado de Palm Beach.
Según registros judiciales, Francesca R. Geller, de 33 años, presentó el martes 16 de junio una declaración de “best-interest plea” (alegato de interés superior), una figura legal mediante la cual el acusado acepta una condena sin admitir formalmente culpabilidad. Sin embargo, el tribunal la declaró culpable de los cargos relacionados con el caso.
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Como parte de la sentencia, Geller recibió una pena de tres días en la cárcel del condado de Palm Beach, tiempo que ya había cumplido, además de cinco años de libertad condicional y el pago de los costos judiciales.
El tribunal también ordenó que participe al menos una vez al mes en actividades educativas sobre seguridad acuática infantil, complete un plan de trabajo supervisado por el Departamento de Niños y Familias de Florida (DCF) y continúe o se inscriba en terapia familiar. Los documentos judiciales indican que la madre fue reunificada con sus hijos por decisión de un tribunal de familia el 27 de noviembre de 2024.
Asimismo, tendrá prohibido consumir alcohol o drogas sin prescripción médica válida y estará sujeta a pruebas aleatorias de detección de sustancias, cuyos costos deberá asumir.
El caso se remonta al 10 de abril de 2024, cuando Geller fue acusada de dejar solo a su hijo de 21 meses durante varios minutos mientras utilizaba el baño de la vivienda.
De acuerdo con los documentos judiciales, el niño salió de la residencia a través de una puerta corrediza de vidrio que estaba abierta, atravesó una puerta de malla y llegó al exterior de la propiedad.
Cuando la madre regresó, encontró al menor boca abajo en una piscina o cuerpo de agua cercano. Según su declaración a la policía, había permanecido fuera de su vista entre cinco y siete minutos.
Los investigadores indicaron que el niño pudo haber permanecido sumergido entre cinco y diez minutos. Geller lo sacó del agua y observó que presentaba coloración azulada, estaba flácido y no emitía sonidos.
Posteriormente buscó ayuda entre los vecinos. Dos residentes realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) hasta la llegada de los equipos de emergencia.
Los documentos del caso señalan que, al momento de la detención de Geller en agosto de 2024, el menor sufría daño cerebral permanente, además de discapacidades en sus habilidades motoras y del habla como consecuencia del incidente.
Las autoridades también señalaron que Geller admitió haber consumido marihuana aproximadamente una hora antes de que ocurriera el accidente.
El caso ha generado atención en la comunidad y ha vuelto a poner sobre la mesa la importancia de la supervisión constante de menores cerca de piscinas y otros cuerpos de agua, una de las principales causas de lesiones graves y muertes accidentales entre niños pequeños en Florida.



