Crece la presión en Palm Beach para interrogar bajo juramento al fiscal que aprobó el acuerdo con Jeffrey Epstein
Activistas y congresistas exigen que el exfiscal Barry Krischer explique por qué autorizó el polémico pacto de 2008 que benefició al financiero acusado de abuso sexual

WEST PALM BEACH, Florida — A solo tres días de una audiencia paralela organizada por demócratas en West Palm Beach sobre el controvertido acuerdo judicial de Jeffrey Epstein, aumenta la presión pública y política para que los protagonistas del caso comparezcan bajo juramento y expliquen cómo se negoció el pacto que durante años ha sido señalado como un “trato privilegiado”.
En el centro de las críticas está el exfiscal estatal del condado de Palm Beach, Barry Krischer, quien aprobó en 2008 el acuerdo que permitió a Epstein evitar cargos federales más severos a cambio de declararse culpable de delitos menores relacionados con prostitución.
La activista por los derechos de las mujeres Sheila Jaffe, integrante de la organización National Organization for Women (NOW) del condado de Palm Beach, aseguró que el capítulo local apoyó durante años la trayectoria de Krischer en temas de violencia sexual y violencia doméstica.
“Palm Beach County NOW respaldó a Barry Krischer por su trabajo en casos de violencia sexual y doméstica”, recordó Jaffe, quien incluso mostró un volante de una manifestación de apoyo realizada en 1994.
Sin embargo, afirmó que precisamente ese historial hace aún más incomprensible el acuerdo alcanzado con Epstein.
“Es evidente que él debió haber sido interrogado. Era la persona número uno que debía explicar por qué ocurrió ese acuerdo”, declaró Jaffe.
La activista envió en mayo una carta a los congresistas demócratas Robert Garcia y Ro Khanna, solicitando que el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes cite públicamente a Krischer para una declaración formal.
El reclamo coincide con lo expresado durante la audiencia celebrada esta semana en West Palm Beach, donde la congresista Lois Frankel pidió que los fiscales locales involucrados en el caso Epstein sean obligados a testificar bajo juramento.
“Estos fiscales locales deben ser citados y deben ser interrogados bajo juramento”, afirmó Frankel ante aplausos del público.
Krischer se retiró de su cargo como fiscal estatal en 2009 y, hasta el momento, no ha respondido a las solicitudes de comentarios realizadas por medios locales.
Frankel, quien era alcaldesa de West Palm Beach durante el proceso judicial original contra Epstein, tampoco realizó comentarios públicos sobre el caso hasta el año 2019.
El caso de Epstein continúa generando indignación nacional debido a las acusaciones de abuso sexual contra menores y a las condiciones extraordinariamente favorables que recibió en el acuerdo judicial, considerado por muchos críticos como uno de los mayores ejemplos de privilegio e influencia en el sistema judicial estadounidense.



