MIAMI — La congresista federal de Florida Sheila Cherfilus-McCormick se declaró formalmente no culpable este martes de los cargos que la acusan de conspirar para robar aproximadamente 5 millones de dólares en fondos federales de ayuda por el COVID-19, casi tres meses después de haber sido imputada.
Cherfilus-McCormick, quien representa distritos de los condados Palm Beach y Broward, no estuvo presente en la audiencia de lectura de cargos celebrada en una corte federal de Miami. En su lugar, su abogado, William Barzee, presentó la declaración en su nombre, explicando que la legisladora se encontraba en Washington, D.C., participando en debates del Congreso relacionados con la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
“Ella está ansiosa por volver plenamente a su trabajo”, afirmó Barzee tras la audiencia. “Ahora mismo está en Washington luchando por sus electores, y su principal enfoque es representar a la gente de su distrito”.
Barzee asumió la defensa de la congresista esta misma semana, luego de que su anterior abogado, David Oscar Markus, solicitara en varias ocasiones el aplazamiento de la audiencia mientras Cherfilus-McCormick resolvía asuntos financieros personales. Finalmente, Markus se retiró del caso alegando conflictos de agenda.
Según la acusación federal, Cherfilus-McCormick enfrenta 15 cargos relacionados con la apropiación indebida de fondos que habrían sido pagados en exceso a la empresa de atención médica de su familia, Trinity Healthcare Services, en 2021, antes de que fuera elegida al Congreso. La compañía tenía un contrato para registrar personas en programas de vacunación contra el COVID-19.
El caso añade presión política y legal sobre la congresista demócrata, mientras el proceso judicial continúa su curso en los tribunales federales del sur de Florida.