DeSantis firma ley que pone freno a los megaproyectos tecnológicos en Florida
La nueva legislación bloquea que los costos de los centros de datos recaigan sobre los consumidores y fortalece el poder de las comunidades para rechazar desarrollos masivos

Ron DeSantis firmó este viernes en Lakeland la ley SB 484, una medida que impone nuevas restricciones a los llamados “hyperscale data centers”, enormes centros de procesamiento de datos que han generado creciente preocupación por su impacto ambiental, energético y urbano en el estado.
Durante el anuncio, el gobernador aseguró que la legislación busca proteger tanto a los contribuyentes como a los recursos naturales de Florida frente al rápido avance de estos complejos tecnológicos de gran escala.
“Estas son protecciones necesarias para los contribuyentes y nuestros recursos naturales”, afirmó DeSantis. “La SB 484 garantiza que los gobiernos locales mantengan la autoridad para rechazar el desarrollo de centros de datos en sus comunidades, evita que sus costos sean trasladados a los consumidores y protege los recursos hídricos de Florida”.
La nueva ley establece que las compañías eléctricas no podrán transferir a clientes residenciales ni a pequeños negocios los costos asociados con el suministro energético requerido por los centros de datos. Además, obliga a los grandes consumidores a asumir el costo total de los servicios que utilizan, evitando que el riesgo financiero recaiga sobre el público.
Otro de los puntos centrales de la legislación es el fortalecimiento del poder de los gobiernos locales. La SB 484 preserva la autoridad municipal sobre zonificación, permisos y uso de terrenos, permitiendo a las comunidades imponer estándares más estrictos o incluso rechazar proyectos de centros de datos si consideran que afectan la calidad de vida o el medio ambiente.
La ley también introduce nuevas medidas de transparencia y seguridad. Entre ellas, exige la divulgación pública de acuerdos de desarrollo relacionados con centros de datos una vez concluido el período de exención correspondiente y establece definiciones legales más claras para evitar vacíos normativos.
Asimismo, la legislación prohíbe que las empresas de servicios públicos suministren energía a centros de datos que sean propiedad o estén controlados por países considerados de preocupación para Estados Unidos, una medida que refuerza los controles de seguridad estratégica y tecnológica.
La aprobación de la SB 484 ocurre en medio del crecimiento acelerado de la industria de inteligencia artificial y almacenamiento digital, sectores que han incrementado la demanda de enormes infraestructuras tecnológicas con alto consumo eléctrico y de agua en distintas regiones del país.



