Florida avanza hacia un nuevo mapa electoral impulsado por DeSantis
Legislatura aprueba polémica redistribución que podría consolidar el dominio republicano en 24 de los 28 distritos congresionales del estado

TALLAHASSEE, Florida — El mapa de redistribución congresional promovido por el gobernador de Ron DeSantis avanzó este miércoles en la Legislatura estatal tras ser aprobado tanto por la Cámara de Representantes como por el Senado de Florida durante una sesión especial dedicada al rediseño electoral.
La propuesta, identificada como el proyecto SB 8-D, fue aprobada en la Cámara estatal con 83 votos a favor y 28 en contra, en una votación marcada casi totalmente por líneas partidistas. Horas después, el Senado dio luz verde al plan con una ajustada votación de 21 a 17.
El gobernador republicano, quien cuenta con amplias mayorías de su partido en ambas cámaras legislativas, tiene ahora el camino prácticamente despejado para convertir el nuevo mapa en ley.
Entre los representantes demócratas del condado Palm Beach que no emitieron voto se encuentran Jervonte Edmonds, Emily Gregory, Rob Long, Kelly Skidmore y Debra Tendrich. En contraste, legisladores republicanos del sur de Florida y la Costa del Tesoro respaldaron ampliamente la propuesta, incluyendo a Anne Gerwig, Peggy Gossett-Seidman, John Snyder, Meg Weinberger, Toby Overdorf, Dana Trabulsy, Robbie Brackett y Kaylee Tuck.
En el Senado, los demócratas Lori Berman, Mack Bernard y Tina Scott Polsky votaron en contra del proyecto, mientras que la republicana Erin Grall también rompió filas con su partido al rechazar la medida. La senadora republicana Gayle Harrell votó a favor.
La redistribución electoral se produce en medio de fuertes tensiones políticas y protestas frente al Capitolio estatal. Organizaciones civiles y legisladores demócratas han cuestionado la constitucionalidad del nuevo mapa y denuncian que el proceso busca favorecer políticamente al Partido Republicano antes de las elecciones de medio término de 2026.
Según estimaciones presentadas durante el debate legislativo, el nuevo diseño otorgaría ventaja republicana en 24 de los 28 distritos congresionales de Florida, reduciendo significativamente las posibilidades demócratas en al menos cuatro distritos que actualmente les favorecen.
Actualmente, la delegación de Florida en la Cámara de Representantes de Estados Unidos está compuesta por 20 republicanos y ocho demócratas.
Los republicanos defienden la necesidad del rediseño argumentando que el crecimiento poblacional registrado tras el Censo de 2020 obliga a ajustar la representación electoral del estado. Tradicionalmente, este proceso ocurre cada diez años después de la publicación oficial de los datos censales.
Sin embargo, críticos de la medida sostienen que la nueva redistribución podría alterar de manera decisiva el equilibrio político del estado y fortalecer aún más el control republicano sobre la representación federal de Florida.
La propuesta continúa generando controversia mientras grupos civiles y líderes demócratas evalúan posibles desafíos legales una vez que el gobernador firme oficialmente el proyecto.



