Exceso de velocidad y alcohol: tragedia mortal en Boynton Beach deja un ciclista muerto
Conductor enfrenta cargos de homicidio tras impactar a 81 mph y admitir que había bebido antes del choque

BOYNTON BEACH; FL – Un hombre de 25 años residente de Boynton Beach enfrenta graves cargos criminales luego de un trágico accidente ocurrido en 2025 que cobró la vida de un ciclista, según informó la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach.
Las autoridades identificaron al acusado como Angelo Ismael Munguia, quien fue ingresado en la cárcel del condado el lunes. Se le imputan cargos de homicidio por conducir bajo los efectos del alcohol (DUI manslaughter) y homicidio vehicular por la muerte de Juan Rolando Villeda Rivera, de 31 años.
El fatal accidente ocurrió la noche del 11 de julio de 2025, en las inmediaciones de la intersección de Congress Avenue y Buccaneer Road, cerca de Boynton Beach. De acuerdo con el informe policial, Munguia declaró a los investigadores que había pasado el día con amigos en el lago Osborne, donde consumió al menos dos cervezas.
Las pesquisas también revelaron que cámaras de vigilancia captaron al acusado comprando alcohol en una tienda Wawa en Hypoluxo Road más temprano ese día, así como visitando otro establecimiento en Congress Pointe Plaza durante la noche.
Alrededor de las 10:55 p.m., Munguia conducía hacia el sur por Congress Avenue cuando impactó a Rivera, quien cruzaba la intersección en dirección suroeste. Según los investigadores, el vehículo alcanzó una velocidad de 81 millas por hora, muy por encima del límite permitido de 45 mph.
El informe indica que, tras el impacto —que provocó la amputación de una pierna de la víctima—, Munguia permaneció en el lugar mientras otras personas intentaban auxiliar al ciclista. Testigos señalaron que el conductor admitió: “Atropellé a alguien y creo que lo maté”.
Rivera fue declarado muerto en la escena.
Posteriormente, Munguia fue trasladado al HCA Florida JFK Hospital, donde confesó haber ingerido alcohol antes de conducir. Los resultados de las pruebas de sangre mostraron un nivel de alcohol entre 0.178 y 0.179, más del doble del límite legal permitido en Florida.
El caso continúa bajo investigación mientras el acusado enfrenta un proceso judicial que podría derivar en severas consecuencias penales.



