Proyecto de ley en Florida busca dar segundas oportunidades a reclusos no violentos con licencias de camiones comerciales
La iniciativa HB 325 permitiría a internos obtener su CDL antes de salir de prisión para reducir la reincidencia y aliviar la escasez de conductores en la industria del transporte

FLORIDA — Un nuevo proyecto de ley presentado en la Cámara de Representantes de Florida propone abrir una puerta laboral para reclusos no violentos que estén próximos a recuperar su libertad. Se trata de la House Bill 325, patrocinada por la representante estatal Kim Kendall, que permitiría a los internos con dos años o menos restantes en su condena obtener su licencia comercial de conducir (CDL) mientras aún están encarcelados.
La medida busca ofrecer una vía hacia el empleo estable tras la liberación, al tiempo que intenta enfrentar la creciente escasez de conductores en la industria del transporte por carretera. Según defensores del proyecto, esta oportunidad podría ayudar a reducir los índices de reincidencia criminal al brindar capacitación vocacional y certificaciones laborales antes de que los reclusos regresen a la comunidad.
Al Hanley, director ejecutivo de una escuela de CDL en el sur de Florida, expresó su respaldo a la propuesta. “Creo que es una gran idea porque hay una necesidad real de conductores. Hay escasez y estos empleos necesitan personas capacitadas”, afirmó.
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Hanley explicó que nuevas medidas de cumplimiento de leyes durante el último año han impactado negativamente al sector, reduciendo el número de conductores disponibles. Entre los factores se mencionaron restricciones relacionadas con el idioma inglés, problemas de domicilio y la suspensión de numerosos choferes, lo que ha dejado vacantes en el mercado laboral para nuevos aspirantes que completen el proceso de forma legítima.
No obstante, el experto subrayó que, de aprobarse la legislación, será clave seleccionar programas de capacitación de calidad. “No todos los entrenamientos CDL son iguales. Es importante contar con proveedores confiables que preparen a los estudiantes para el empleo real, no solo para aprobar un examen”, señaló.
Aunque la propuesta se enfoca en reclusos no violentos, Hanley indicó que algunas empresas de transporte podrían evaluar cuidadosamente antecedentes específicos antes de contratar. Por ejemplo, muchos empleadores suelen evitar candidatos con DUI recientes —generalmente dentro de los últimos tres a cinco años— o con incidentes graves relacionados con vehículos que hayan causado pérdidas humanas o materiales significativas.
Estudios citados por los promotores de la iniciativa muestran que el acceso a capacitación vocacional reduce considerablemente la reincidencia. En un comunicado, Kendall destacó que obtener una CDL puede abrir oportunidades de empleo a largo plazo en una industria con alta demanda.
“Una licencia CDL ofrece un camino hacia trabajos estables y puede facilitar la reintegración exitosa de los internos a la sociedad, al mismo tiempo que ayuda a cubrir los 15,000 conductores que necesita nuestro estado”, afirmó la legisladora.
Hanley añadió que este tipo de programas también benefician al sector del transporte al integrar a personas que buscan reconstruir sus vidas. “Es un segmento de la sociedad que a menudo se descuida, pero podría encajar bien en estas oportunidades laborales”, concluyó.
La propuesta continúa su proceso legislativo mientras organizaciones del sector, expertos en reinserción social y líderes políticos debaten su impacto potencial en la economía y la seguridad pública del estado.



