Estados Unidos rompe el cerco energético y autoriza venta de petróleo y gas a Cuba
Una medida inédita que podría aliviar la crisis energética en la isla, pero con estrictas condiciones y en medio de tensiones geopolíticas

Washington — El gobierno de los Estados Unidos autorizó la venta y reexportación de petróleo y gas hacia Cuba, en un giro inesperado de su política energética y sancionatoria, aunque bajo estrictas condiciones que buscan asegurar que los suministros lleguen exclusivamente a ciudadanos y empresas privadas de la isla.
El Departamento del Tesoro de EE.UU., encabezado por Scott Bessent, anunció este miércoles que las exportaciones de gas y otros productos petroleros podrán ser autorizadas siempre que las compañías comprueben que el destino final de esos insumos será el sector económico privado cubano o uso humanitario.
La decisión, que incluye también la posibilidad de vender crudo de origen venezolano reexportado, llega en un contexto de severa crisis energética en Cuba, agravada por la interrupción del suministro tradicional de combustible tras acciones de Estados Unidos contra el gobierno de Venezuela.
Condiciones que marcan la diferencia
Según el comunicado oficial, la autorización se enmarca en la denominada Excepción de Licencia SCP (Support for the Cuban People), que únicamente permite las ventas destinadas al sector privado y excluye cualquier beneficio directo al gobierno cubano, a sus fuerzas armadas o a entidades vinculadas con el Estado.
Funcionarios del Tesoro y del Departamento de Comercio subrayaron que estas medidas no implican un levantamiento general del embargo, sino una flexibilización parcial cuyo objetivo principal es atender necesidades humanitarias y económicas de la población cubana sin fortalecer al aparato estatal.
Contexto de crisis y reacciones
La isla caribeña atraviesa una grave escasez de combustibles, con estaciones de servicio cerradas y cortes de energía que han impactado desde la producción industrial hasta los servicios básicos. Expertos locales han advertido que, aunque la medida pueda aliviar la escasez, también podría traducirse en aumentos de precios para los consumidores debido a las condiciones logísticas y de mercado.
La autorización se produce pocas semanas después de que el gobierno estadounidense impusiera nuevas restricciones y amenazas de aranceles a países que suministren petróleo a Cuba, como parte de la política exterior de la administración.
Un paso cauteloso en medio de tensiones
La decisión ha generado reacciones encontradas en el ámbito internacional, mientras líderes regionales y organismos humanitarios insisten en la necesidad de facilitar el acceso a energía y asistencia en medio de un deterioro sostenido de las condiciones sociales en el país.
Analistas señalan que esta autorización podría marcar un punto de inflexión en la relación energética entre Estados Unidos y Cuba, aunque su impacto real dependerá de la aplicación efectiva de las licencias y del contexto geopolítico regional en las próximas semanas.



