Escala la tensión en el Estrecho de Ormuz tras ataques a tres petroleros y nuevas sanciones de Estados Unidos
Washington revoca la licencia que permitía la venta de petróleo iraní mientras aumentan los riesgos para el comercio mundial de energía y se estancan las negociaciones con Teherán.

DUBÁI — La crisis en el Estrecho de Ormuz volvió a intensificarse este martes luego de que tres buques petroleros fueran atacados en una misma jornada, en el mayor número de incidentes registrados en un solo día desde finales de abril. Paralelamente, el gobierno de Estados Unidos revocó la licencia temporal que permitía la venta de petróleo iraní, endureciendo nuevamente las sanciones contra Teherán.
Según informó el centro británico United Kingdom Maritime Trade Operations (UKMTO), uno de los buques, un metanero que transportaba gas natural licuado, fue alcanzado por un proyectil cerca de la costa de Omán, provocando un incendio en la sala de máquinas. Los otros dos petroleros sufrieron daños mientras navegaban cerca de la frontera marítima entre Omán y los Emiratos Árabes Unidos, aunque ninguno reportó heridos y pudieron continuar su travesía.
La televisión estatal iraní insinuó que uno de los ataques estuvo dirigido contra un buque que transportaba gas natural desde Catar, aunque el gobierno iraní no asumió oficialmente la autoría de las agresiones.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Catar, Majed Al-Ansari, calificó el ataque contra el petrolero Al Rekayyat como una «grave violación del derecho internacional» y responsabilizó legalmente a Irán por lo ocurrido.
Horas después de los ataques, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos canceló la licencia de 60 días emitida el mes pasado que permitía la producción y comercialización limitada de petróleo iraní como parte del acuerdo interino alcanzado para reducir las tensiones tras la guerra iniciada el 28 de febrero.
Un funcionario estadounidense, que habló bajo condición de anonimato, explicó que la decisión respondió a las acciones iraníes en el Estrecho de Ormuz, consideradas «inaceptables» por Washington.
La medida representa un nuevo obstáculo para las negociaciones entre ambos países, que buscaban un acuerdo
El Estrecho de Ormuz constituye uno de los corredores marítimos más estratégicos del planeta. Antes del conflicto, aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas natural comercializados en el mundo transitaba diariamente por esta vía.
Las nuevas agresiones generan preocupación entre los mercados internacionales, que esperaban un retorno gradual a la normalidad en las rutas comerciales tras el acuerdo temporal entre Washington y Teherán.
La firma especializada Kpler informó que durante el pasado fin de semana al menos 108 embarcaciones cruzaron el estrecho utilizando distintas rutas de navegación.
Las Fuerzas Armadas iraníes reiteraron la semana pasada que todos los buques petroleros deben utilizar únicamente las rutas autorizadas por Teherán y advirtieron que cualquier intervención militar estadounidense en la zona recibiría una respuesta «rápida y decisiva».
Sin embargo, el Joint Maritime Information Center, organismo multinacional supervisado por la Marina de Estados Unidos, comunicó el lunes que la ruta alternativa cercana a la costa de Omán continúa abierta y disponible para el tráfico marítimo internacional.
El desacuerdo sobre quién controla el tránsito por el estrecho continúa siendo uno de los principales puntos de conflicto. Irán pretende cobrar tarifas por el paso de los buques, mientras Estados Unidos y varios países árabes del Golfo rechazan esa posibilidad por considerar que afectaría la libertad de navegación internacional.
Mientras tanto, las conversaciones diplomáticas permanecen congeladas hasta después del funeral del fallecido líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, muerto al inicio de la guerra.
Miles de personas participaron este martes en las ceremonias fúnebres en la ciudad santa de Qom, donde nuevamente se escucharon consignas contra Estados Unidos y el presidente Donald Trump. Posteriormente, el cuerpo de Jamenei fue trasladado hacia Irak para nuevas ceremonias religiosas antes de su entierro definitivo en Mashhad, su ciudad natal.
La combinación de ataques contra embarcaciones comerciales, el endurecimiento de las sanciones estadounidenses y la suspensión de las negociaciones aumenta la incertidumbre sobre el futuro de uno de los corredores energéticos más importantes del mundo y mantiene en alerta a los mercados internacionales.



