Demócratas de Maine buscan contrarreloj un nuevo candidato para enfrentar a Susan Collins
Tras la salida de Graham Platner por un escándalo, el partido tiene hasta el 27 de julio para elegir a su nuevo aspirante al Senado en una de las contiendas más importantes de las elecciones de mitad de mandato.

Los demócratas de Maine enfrentan una carrera contra el reloj para definir a su nuevo candidato al Senado de Estados Unidos, luego de que Graham Platner suspendiera su campaña tras enfrentar una fuerte presión interna derivada de las acusaciones en su contra.
El Partido Demócrata estatal dispone de menos de tres semanas para seleccionar a un reemplazo que enfrente en noviembre a la senadora republicana Susan Collins, quien busca un sexto mandato y es considerada una de las figuras republicanas más fuertes en un estado tradicionalmente favorable a los demócratas.
La decisión ha despertado una intensa actividad entre dirigentes y estrategas del partido, tanto en Maine como en Washington, donde esta elección es vista como una pieza clave en el intento demócrata por recuperar el control del Senado.
Antes de que Platner anunciara oficialmente la suspensión de su campaña, el Partido Demócrata de Maine aprobó un plan para celebrar una convención de nominación que permitirá elegir a un nuevo candidato. La fecha límite para hacerlo es el 27 de julio, apenas unos 100 días antes de las elecciones generales.
Comienza la carrera por la nominación
Entre los aspirantes que ya han manifestado su interés destacan el exlíder del Senado estatal Troy Jackson y el exdirector de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Maine, Nirav Shah, quienes confirmaron oficialmente sus candidaturas.
Jackson, de 58 años, proviene de una familia de leñadores y cuenta con una larga trayectoria sindical y legislativa. Aunque actualmente se identifica con el ala progresista del partido, su historial incluye posiciones conservadoras en temas como el matrimonio entre personas del mismo sexo y el aborto, lo que podría generar reservas entre algunos sectores demócratas.
Por su parte, Shah ganó notoriedad durante la pandemia de COVID-19 al dirigir la respuesta sanitaria del estado. Considerado un candidato más moderado, busca atraer tanto a demócratas como a votantes independientes. Al anunciar su candidatura, aseguró que la contienda «no se trata de una sola persona ni de un solo escaño, sino del futuro de los habitantes de Maine».
Otros nombres sobre la mesa
También figura entre las posibles candidatas la actual secretaria de Estado de Maine, Shenna Bellows, quien alcanzó notoriedad nacional tras intentar excluir a Donald Trump de la boleta electoral estatal para las elecciones de 2024, decisión que posteriormente fue revocada por la Corte Suprema de Estados Unidos.
Bellows ya enfrentó a Susan Collins en 2014, cuando perdió por un amplio margen. Sin embargo, sus seguidores sostienen que el panorama político ha cambiado y destacan su desempeño en las recientes elecciones para gobernador, donde obtuvo un importante respaldo como segunda opción en el sistema de voto por orden de preferencia.
Otro aspirante es Dan Kleban, cofundador de Maine Beer Company, quien busca posicionarse como una alternativa ajena a la política tradicional. Kleban centró su campaña en temas como el costo de vida, el cambio climático y la lucha contra los intereses corporativos que, según afirma, dominan Washington.
Mientras tanto, la representante estatal Valli Geiger también aparece entre los posibles nombres. Enfermera de profesión y exalcaldesa de Rockland, Geiger ha sido una de las principales defensoras de Platner y fue alentada personalmente por el propio exaspirante a considerar una candidatura tras su retiro, según fuentes cercanas al proceso.
Una elección clave para el Senado
La competencia por la nominación demócrata se desarrolla bajo una enorme presión política y financiera. Quien resulte elegido deberá construir rápidamente una campaña capaz de enfrentar a Susan Collins, una senadora con cinco mandatos, amplia experiencia electoral y una sólida estructura política.
Estrategas demócratas reconocen que el corto tiempo disponible representa un desafío considerable, pero insisten en que la contienda sigue siendo una oportunidad importante para disputar uno de los escaños más estratégicos del Senado en las elecciones de noviembre.



