EE. UU. intercepta buque iraní en el Golfo de Omán y escala la tensión en el Estrecho de Ormuz
La acción militar ordenada por Donald Trump pone en riesgo nuevas negociaciones con Irán y agrava la crisis energética global

WASHINGTON — En una acción que eleva dramáticamente la tensión en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este domingo la interceptación forzosa de un buque de carga con bandera iraní que intentaba evadir el bloqueo naval impuesto por Washington cerca del estratégico Estrecho de Ormuz.
Según el mandatario, la embarcación —identificada como Touska— fue advertida por un destructor de misiles guiados de la Marina estadounidense en el Golfo de Omán para que se detuviera, pero al no obedecer, las fuerzas navales abrieron fuego, impactando la sala de máquinas. Posteriormente, efectivos de los Marines tomaron el control del buque y comenzaron a inspeccionar su contenido.
Hasta el momento, Irán no ha emitido una respuesta oficial, pero el incidente amenaza con descarrilar una nueva ronda de negociaciones que Washington planeaba iniciar este lunes en Pakistán. La Casa Blanca había confirmado que el vicepresidente JD Vance encabezaría la delegación estadounidense, acompañado por emisarios como Steve Witkoff y Jared Kushner.
El contexto es altamente volátil. La tregua vigente, que expira el miércoles, pende de un hilo mientras persisten profundas diferencias entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní, su red de aliados regionales y el control del tránsito marítimo en el Estrecho de Ormuz.
Irán ha advertido que no permitirá el paso de embarcaciones mientras el bloqueo estadounidense continúe. “Es imposible que otros transiten por el estrecho si nosotros no podemos”, declaró el presidente del Parlamento iraní, Mohammed Bagher Qalibaf.
La crisis ya tiene efectos globales. Cientos de barcos permanecen varados en ambos extremos del estrecho, por donde normalmente circula cerca del 20% del petróleo mundial, además de gas natural, fertilizantes y ayuda humanitaria. Expertos advierten que esta situación podría desencadenar una de las peores crisis energéticas en décadas.
Las tensiones se han agravado tras acusaciones cruzadas. Trump sostiene que Irán violó el alto al fuego al atacar buques en tránsito, mientras Teherán califica el bloqueo como un “acto de agresión”. En un mensaje reciente, el presidente estadounidense intensificó su retórica al amenazar con destruir infraestructura clave iraní si no se alcanza un acuerdo.
El conflicto, que entra en su octava semana, ha dejado miles de muertos en la región, incluyendo víctimas en Irán, Líbano, Israel y países del Golfo. En este escenario, Pakistán intenta mediar entre ambas potencias, mientras refuerza la seguridad en su capital ante la posible llegada de delegaciones diplomáticas.
La comunidad internacional observa con creciente preocupación cómo el Estrecho de Ormuz, uno de los puntos más críticos del comercio mundial, se convierte nuevamente en epicentro de una crisis con potencial de desestabilizar la economía global.


