EE.UU. revoca ciudadanía a criminales y apunta a más casos de fraude migratorio
El Departamento de Justicia endurece su ofensiva: desnaturaliza a un traficante de armas y a una estafadora de Medicare, y demanda a un presunto impostor matrimonial

WASHINGTON — El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció una nueva ofensiva contra el fraude migratorio al lograr la desnaturalización de dos personas condenadas por delitos graves y presentar una demanda para retirar la ciudadanía a un tercer individuo acusado de engaño matrimonial.
La fiscal general, Pamela Bondi, fue contundente: “La ciudadanía estadounidense es un privilegio sagrado, no un estatus barato que se obtiene de manera deshonesta”, afirmó, subrayando el endurecimiento de las políticas durante la actual administración.
Traficante de armas pierde la ciudadanía
El 23 de marzo, un tribunal federal revocó la ciudadanía de Vladimir Volgaev, ciudadano naturalizado originario de Ucrania, tras comprobarse que ocultó su nombre en una red de contrabando de más de mil componentes de armas hacia mercados extranjeros.
Según las autoridades, Volgaev operó desde 2011 en la compra, empaquetado y envío clandestino de piezas hacia Ucrania e Italia. Además, cometió fraude al recibir beneficios federales de vivienda al ocultar ingresos y activos.
Aunque obtuvo la ciudadanía en 2016, fue condenado en 2020 por contrabando y robo de fondos públicos. El tribunal determinó que mintió deliberadamente durante su proceso de naturalización, lo que invalidó su estatus.
Fraude millonario en Medicare desde el sur de Florida
Un día después, el 24 de marzo, otra corte federal revocó la ciudadanía de Mirelys Cabrera Díaz, residente de Hialeah y originaria de Cuba, por su implicación en un esquema de fraude al sistema Medicare.
Cabrera Díaz fue condenada en 2019 por conspirar para defraudar al programa Medicare Parte D, en un caso que superó los 6 millones de dólares en reclamaciones fraudulentas. Admitió haber pagado sobornos a reclutadores de pacientes para generar recetas falsas y facilitar cobros indebidos.
El tribunal concluyó que sus delitos, cometidos antes de naturalizarse en 2017, demostraban la falta de “buen carácter moral”, requisito indispensable para obtener la ciudadanía estadounidense.
Nueva demanda por fraude matrimonial
En un tercer caso, el Departamento de Justicia presentó el 17 de marzo una demanda civil para revocar la ciudadanía de Alec Nasreddine Kassir, residente de Miami y originario de Líbano.
Las autoridades alegan que Kassir mintió bajo juramento al afirmar que vivía con su esposa ciudadana estadounidense durante el proceso de naturalización. Sin embargo, investigaciones revelaron que la pareja estaba separada y que él residía en Florida, no en Michigan como declaró.
Kassir ya se declaró culpable en 2018 de fraude de pasaporte y admitió que obtuvo documentos estadounidenses mediante engaño. Además, su caso salió a la luz en medio de una investigación por tráfico de productos falsificados y lavado de dinero.
El gobierno sostiene que Kassir obtuvo ilegalmente la ciudadanía por tres vías: fraude matrimonial, declaraciones falsas y ocultamiento de información clave. No obstante, las autoridades aclararon que las acusaciones aún deben ser probadas en tribunales.
Mensaje claro del gobierno
Estos casos forman parte de una estrategia más amplia para identificar y retirar la ciudadanía a personas que la obtuvieron ocultando delitos o cometiendo fraude.
“El mensaje es claro: quienes engañen al sistema migratorio estadounidense enfrentarán consecuencias severas, incluso la pérdida de la ciudadanía”, reiteraron funcionarios del Departamento de Justicia.



