Trump retrasa ataque a plantas eléctricas de Irán mientras crecen dudas sobre negociaciones y tensión energética global
Teherán niega cualquier diálogo con Washington, amenaza con cerrar el Estrecho de Ormuz y el conflicto eleva la presión sobre los mercados y el transporte internacional

PALM BEACH- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el aplazamiento de los ataques militares contra plantas eléctricas en Irán por cinco días, tras asegurar que ambas naciones habían alcanzado una “resolución completa y total” del conflicto. La decisión llega después de que el mandatario advirtiera previamente que destruiría infraestructura crítica iraní si no se reabría el estratégico Estrecho de Ormuz.
Sin embargo, desde Teherán, medios vinculados a la Guardia Revolucionaria desmintieron categóricamente la existencia de negociaciones, ni directas ni indirectas, con Estados Unidos. Las agencias Fars y Tasnim señalaron que las declaraciones de Trump forman parte de una estrategia de presión y “guerra psicológica”, asegurando que Irán continuará con su defensa hasta alcanzar un nivel de disuasión suficiente.
El conflicto, que ya entra en su cuarta semana tras la ofensiva lanzada el pasado 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, ha dejado más de 2.000 muertos y provocado un fuerte impacto en los mercados globales. Los precios del petróleo han aumentado considerablemente, mientras importantes rutas aéreas internacionales han sido alteradas por motivos de seguridad.
Irán sostiene que el tránsito por el Estrecho de Ormuz —clave para el transporte mundial de petróleo y gas— no está completamente interrumpido, aunque advirtió que podría cerrarse de forma inmediata si Washington ejecuta sus amenazas militares.
Previo al anuncio de Trump, reportes desde Teherán indicaban cortes de electricidad en varias zonas, atribuidos a intensos bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel. El mandatario estadounidense había fijado un ultimátum de 48 horas durante el fin de semana, marcando el primer plazo concreto dirigido al gobierno iraní.
En medio de la escalada, el ministro de Exteriores de Omán, Badr Albusaidi, confirmó que su país trabaja para garantizar el tránsito seguro por el Estrecho de Ormuz, aunque sin ofrecer mayores detalles. Omán ha sido históricamente un mediador clave entre ambas naciones.
Albusaidi también subrayó que, a su juicio, Irán no es responsable del origen del conflicto, y advirtió que la guerra ya está generando serios problemas económicos a nivel global.
Mientras tanto, la incertidumbre persiste. Con versiones contradictorias sobre posibles negociaciones y amenazas latentes sobre una de las rutas energéticas más importantes del mundo, la comunidad internacional observa con creciente preocupación el rumbo de una crisis que sigue escalando.



