Trump frena misión diplomática en Pakistán y endurece postura ante Irán en plena tensión global
El presidente de EE. UU. ordena cancelar contactos directos mientras crece la crisis energética y el conflicto mantiene en vilo al estrecho de Ormuz

WASHINGTON — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que instruyó a sus enviados a no viajar a Pakistán para continuar las conversaciones con Irán, marcando un giro inesperado en los esfuerzos diplomáticos para sostener el alto el fuego en Medio Oriente.
“Pueden llamarnos en cualquier momento que quieran”, declaró Trump en una entrevista televisiva, dejando claro que Washington no buscará activamente nuevas rondas de diálogo en territorio paquistaní.
La decisión se produce poco después de que el canciller iraní, Abbas Araghchi, abandonara Islamabad tras reunirse con el jefe del Ejército de Pakistán, Asim Munir, y el primer ministro Shehbaz Sharif. Durante esos encuentros, el diplomático iraní reiteró las “líneas rojas” de Teherán y expresó disposición a continuar negociaciones indirectas con mediación paquistaní.
La Casa Blanca había informado previamente que los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner viajarían a la capital paquistaní para intentar reactivar el diálogo. Sin embargo, el cambio de postura de Trump deja en suspenso ese intento diplomático.
A pesar de un alto el fuego de duración indefinida que ha reducido los combates, la situación sigue siendo altamente volátil. El conflicto ha provocado severas interrupciones en el comercio global, especialmente por la presión sobre el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial.
El precio del crudo Brent se mantiene cerca de un 50% por encima de los niveles previos al conflicto, mientras Irán intensifica su control en la zona. Esta semana, Teherán atacó tres embarcaciones y Estados Unidos mantiene un bloqueo sobre puertos iraníes. Trump incluso ordenó a las fuerzas militares responder con fuerza letal ante posibles amenazas marítimas.
En Europa, el ministro de Defensa de Alemania, Boris Pistorius, anunció el envío de buques especializados para remover minas en la región una vez finalicen las hostilidades.
El impacto del conflicto se extiende más allá del Golfo Pérsico, afectando rutas comerciales globales, incluido el tráfico en el Canal de Panamá.
Mientras tanto, Irán ha comenzado a reabrir parcialmente su espacio aéreo y reanudó vuelos comerciales desde Teherán hacia destinos como Estambul, Mascate y Medina, en un intento por recuperar cierta normalidad tras semanas de guerra.
El saldo humano continúa en aumento: al menos 3,375 muertos en Irán, más de 2,490 en Líbano —donde también se han intensificado los enfrentamientos con Hezbollah—, además de víctimas en Israel, países del Golfo y fuerzas internacionales.
Aunque Trump anunció recientemente una extensión del alto el fuego entre Israel y Líbano por tres semanas, la ausencia de avances concretos en las negociaciones con Irán y el endurecimiento del discurso estadounidense elevan la incertidumbre sobre una posible escalada en la región.



