Rubio lanza duro mensaje a La Habana “la revolución cubana ha fracasado»
El secretario de Estado afirma que Cuba tiene una “oportunidad de oro” para iniciar un cambio irreversible hacia la libertad política y económica y advierte que Washington está dispuesto a contribuir al proceso.
NUEVA YORK — El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este miércoles que Cuba atraviesa una oportunidad que podría permitirle iniciar un proceso de transformación política y económica, al tiempo que calificó de fracaso el modelo instaurado por la revolución cubana hace más de seis décadas.
Las declaraciones fueron realizadas durante una comparecencia en Nueva York, donde Rubio respondió preguntas sobre el futuro de Cuba, Venezuela y la estrategia estadounidense hacia América Latina.
“La revolución cubana ha fracasado”, afirmó Rubio, quien sostuvo que el sistema lleva “más de sesenta años fracasando” y que, según su apreciación, incluso dentro del propio sistema cubano existiría reconocimiento de esa situación.
El funcionario señaló que el principal desafío es determinar qué podría sustituir al actual modelo y sostuvo que las autoridades cubanas tienen la posibilidad de introducir cambios que conduzcan al país hacia una trayectoria que calificó de “irreversible” hacia el progreso.
Rubio vinculó ese eventual proceso directamente con la libertad política y económica.
Washington dice estar dispuesto a participar
El secretario de Estado indicó que Estados Unidos está dispuesto a adoptar medidas y participar en un proceso que permita impulsar cambios en Cuba, aunque advirtió que una transformación de esa magnitud no ocurriría de manera inmediata.
“No se cambian más de sesenta años de mala gestión, corrupción e incompetencia en seis meses”, afirmó.
Rubio describió la situación como una “oportunidad de oro” para que Cuba pueda avanzar hacia un futuro diferente, pero advirtió que para ello serán necesarios cambios “muy sustanciales”.
También señaló que Washington podría trabajar con determinadas personas dentro del sistema cubano que estén dispuestas a promover una transición hacia mayores libertades políticas y económicas. Al mismo tiempo, dijo que existen integrantes del régimen con los que Estados Unidos no podría colaborar debido a su responsabilidad en hechos que calificó como graves.
Rubio evita especular sobre una intervención militar
Ante una pregunta sobre la posibilidad de un escenario similar al de Venezuela y sobre una eventual intervención militar, Rubio evitó plantear un escenario específico para Cuba.
El secretario recordó, en términos generales, que el presidente de Estados Unidos tiene autoridad y obligación de actuar si considera que existe una amenaza contra la seguridad nacional estadounidense.
Sin embargo, destacó que la preferencia de Washington es avanzar mediante negociaciones y cambios políticos sustanciales que no impliquen el uso de la fuerza militar.
“No voy a especular más allá de eso, y desde luego no voy a amenazar con nada”, afirmó.
Rubio agregó que espera que los dirigentes cubanos aprovechen la oportunidad para iniciar un proceso de transformación, aunque reconoció que no está seguro de que decidan hacerlo.
Venezuela: transición política y elecciones libres
Durante la misma comparecencia, Rubio abordó la reunión que el presidente Donald Trump sostuvo con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez.
Según explicó, las conversaciones estuvieron centradas en varios asuntos, entre ellos la recuperación económica venezolana, la reestructuración de la deuda y el proceso de transición política.
Rubio sostuvo que Venezuela continúa enfrentando las consecuencias de años de crisis económica y corrupción y afirmó que la reconstrucción de sus instituciones será fundamental para avanzar hacia elecciones libres y justas.
El secretario señaló que representantes de la Asamblea Nacional de 2015 mantienen conversaciones con las autoridades interinas para sentar las bases de una reconstrucción institucional que permita organizar nuevos comicios.
Según Rubio, Estados Unidos busca avanzar simultáneamente en dos frentes: contribuir a estabilizar la economía venezolana y reconstruir las condiciones institucionales necesarias para unas elecciones que puedan ser consideradas libres y justas.
También vinculó la recuperación económica con la posibilidad de que millones de venezolanos que abandonaron el país puedan regresar, invertir nuevamente y participar en la reconstrucción nacional.
Rubio habla de María Corina Machado
Preguntado por los reportes sobre varios intentos de María Corina Machado de regresar a Venezuela, Rubio dijo que no tenía información suficiente sobre los hechos concretos mencionados por el periodista.
No obstante, destacó la trayectoria de Machado y afirmó que la considera una persona “muy valiente”, señalando que la conoce desde hace años.
Rubio puso el foco en los millones de venezolanos que han abandonado el país y dijo que Washington no busca expulsarlos de Estados Unidos, sino que aspira a que eventualmente puedan regresar voluntariamente a Venezuela en condiciones que les permitan reconstruir sus vidas y recuperar actividades políticas y económicas.
“Escudo de las Américas” amplía cooperación regional
Rubio también defendió la iniciativa denominada “Escudo de las Américas”, orientada a fortalecer la cooperación entre países de la región frente a organizaciones criminales y terroristas transnacionales.
Explicó que el objetivo no se limita a operaciones contra esos grupos, sino que incluye cooperación económica y protección de las cadenas de suministro.
Según Rubio, varios países están avanzando en procesos internos para designar determinadas organizaciones como grupos terroristas, mientras que otros ya han adoptado esas medidas.
El secretario destacó además la incorporación de Colombia y Perú a la iniciativa y afirmó que Washington busca ampliar tanto el número de participantes como las funciones de este mecanismo de cooperación regional.
Las declaraciones de Rubio colocan nuevamente a Cuba y Venezuela en el centro de la estrategia estadounidense hacia América Latina, con énfasis en cambios políticos, reconstrucción económica, cooperación regional y, en el caso cubano, una eventual apertura hacia mayores libertades políticas y económicas.



