Florida Teachers’ Union rechaza acusaciones de incitar protestas estudiantiles
Comisionado de Educación pide a padres denunciar a escuelas mientras avanza legislación que endurecería reglas contra los sindicatos

TALLAHASSEE, Fla. — La mayor organización sindical de maestros del estado, la Florida Education Association (FEA), respondió con firmeza a las acusaciones de líderes educativos estatales que la señalan por supuestamente alentar a estudiantes a abandonar las aulas para protestar contra las políticas migratorias del presidente Donald Trump.
En las últimas semanas, estudiantes en distritos desde Palm Beach hasta Tampa y Tallahassee han salido de clase para manifestarse contra lo que consideran medidas migratorias agresivas. “En este punto, no se trata de política — se trata de humanidad”, expresó uno de los jóvenes participantes.
Sin embargo, el comisionado de Educación de Florida, Anastasios Kamoutsas, criticó públicamente al sindicato tras una conferencia de prensa celebrada el 5 de febrero, en la que un activista estudiantil calificó las protestas como “racionales” y “necesarias”.
“El sindicato de maestros realizó una conferencia de prensa donde un orador habló sobre las protestas que se están llevando a cabo en todo el país y dijo que son racionales, razonables y requeridas. Eso alarmó a padres en todo el país. Hubo una reacción inmediata”, afirmó el comisionado esta semana.
El presidente de la FEA, Andrew Spar, rechazó categóricamente las acusaciones durante una conferencia virtual el miércoles.
“Nunca hemos alentado ni organizado a estudiantes para que abandonen clases en protesta. No conozco a ningún educador que lo haya hecho y no existe evidencia que demuestre lo contrario”, aseguró Spar.
La controversia se originó durante la rueda de prensa en la que participó el activista estudiantil Zander Moricz, quien defendió el derecho de los jóvenes a manifestarse.
“Esa respuesta, aunque algunos políticos la presenten como radical, es bastante razonable. Es racional y, en un momento como este, es necesaria”, afirmó Moricz. “Este es Estados Unidos. No se pierden los derechos de la Primera Enmienda al cruzar las puertas de una escuela. Mientras no haya una interrupción material o daño en el campus, la ley protege el derecho a expresarse y disentir”.
Sus declaraciones generaron fuertes críticas de sectores conservadores, que acusan al sindicato de inmiscuirse en disputas políticas en lugar de enfocarse en la educación. Spar sostiene que los señalamientos forman parte de un esfuerzo político más amplio para debilitar a los sindicatos.
“Están utilizando esto como una vía para impulsar legislación que creemos perjudicará a los trabajadores de Florida, no solo a los educadores”, señaló.
Pese a la polémica, las protestas estudiantiles en Tallahassee y otras ciudades se han desarrollado de manera pacífica. Algunas se realizaron durante el horario de almuerzo y con autorización de los padres.
No obstante, el comisionado Kamoutsas instó a los padres a reportar cualquier evidencia de que escuelas o educadores estén promoviendo manifestaciones estudiantiles. Paralelamente, avanza en la Legislatura de Florida un proyecto de ley que impondría mayores requisitos de transparencia y dificultaría que los sindicatos mantengan su certificación.
El enfrentamiento anticipa un choque más amplio entre funcionarios educativos y el movimiento sindical en las semanas restantes de la sesión legislativa.



