Identifican al hombre armado que fue abatido en tras irrumpir en el perímetro de seguridad de Mar-a-Lago
Austin Tucker Martin, de 21 años, era residente de Carolina del Norte

WEST PALM BEACH, Fla. — Un hombre armado fue abatido la madrugada del domingo tras irrumpir en el perímetro de seguridad de Mar-a-Lago y apuntar con una escopeta a agentes del Servicio Secreto y a un diputado del condado de Palm Beach.
El fallecido fue identificado como Austin Tucker Martin, de 21 años y residente de Carolina del Norte, según informó la agencia The Associated Press citando a una fuente familiarizada con la investigación. La persona habló bajo condición de anonimato por no estar autorizada a divulgar detalles públicamente.
El incidente ocurrió alrededor de la 1:30 a.m., cuando el equipo de seguridad detectó que un individuo había logrado ingresar al perímetro interno de Mar-a-Lago, de acuerdo con el alguacil del condado, Ric Bradshaw.
Un diputado de la Palm Beach County Sheriff’s Office y dos agentes del United States Secret Service acudieron al área para investigar. Allí confrontaron a un hombre blanco que portaba un bidón de gasolina y una escopeta cerca de la entrada principal, en el lado norte de la propiedad.
“Se le ordenó que soltara ambos objetos. Dejó el bidón de gasolina y levantó la escopeta en posición de disparo”, declaró Bradshaw.
En ese momento, el diputado y los dos agentes abrieron fuego, neutralizando la amenaza. Martin fue declarado muerto en el lugar de los hechos.
Las autoridades indicaron que el sospechoso no era conocido previamente por las fuerzas del orden. Tampoco se ha determinado cuántos disparos se realizaron ni si el arma del individuo estaba cargada al momento del enfrentamiento.
El agente especial a cargo de la oficina del Servicio Secreto en Miami, Rafael Barros, confirmó que el presidente de Estados Unidos no se encontraba en el estado de Florida cuando ocurrió el incidente.
Por su parte, el agente especial a cargo de la oficina del Federal Bureau of Investigation en Miami, Brett Skiles, informó que el FBI lidera la investigación y continúa procesando la escena y recolectando evidencias. Asimismo, solicitó a los residentes del área revisar sus cámaras de seguridad y reportar cualquier actividad sospechosa.
“Nadie estuvo en peligro dentro de la propiedad gracias a la rápida acción de las autoridades”, aseguró Bradshaw, quien también confirmó que los oficiales involucrados portaban cámaras corporales.
Las autoridades recalcaron que la investigación continúa y que aún quedan muchos detalles por esclarecer sobre lo ocurrido en uno de los complejos residenciales más vigilados del sur de Florida.



