SANDERSON, Fla. — El gobernador Ron DeSantis anunció este martes que la Operación Tidal Wave ha superado las 10.000 detenciones en Florida, un hito que refuerza la alianza del estado con el gobierno federal para la aplicación de las leyes migratorias y la protección de la seguridad pública.
Desde su lanzamiento hace ocho meses, la iniciativa ha permitido la detención de más de 10.400 personas en situación migratoria irregular, muchas de ellas con antecedentes criminales o con órdenes finales de deportación, según informó el gobernador. “Esta es la mayor operación conjunta de cumplimiento migratorio en la historia de ICE, y estamos orgullosos de que continúe aquí en Florida”, afirmó DeSantis.
El fiscal general de Florida, James Uthmeier, subrayó que una parte significativa de los arrestados “intentaba depredar a nuestros niños” y aseguró que los fiscales estatales buscarán condenas severas antes de proceder a las deportaciones. Por su parte, el director financiero del estado, Blaise Ingoglia, destacó el respaldo del presidente Donald Trump y sostuvo que Florida “no tolerará que inmigrantes ilegales con historial criminal se establezcan en nuestras comunidades”.
La Operación Tidal Wave, la primera de su tipo en el país, se desarrolla bajo acuerdos 287(g), que facultan a agencias estatales a colaborar directamente con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), ejerciendo autoridad migratoria que tradicionalmente recaía en el ámbito federal. Desde abril de 2025, esta cooperación ha permitido identificar, detener y procesar a personas en el país de manera ilegal.
Según datos oficiales, los países de origen de los detenidos incluyen Guatemala (3.435), México (3.331), Honduras (1.353), El Salvador (312), Venezuela (312) y otros países (1.249).
La operación contó con la coordinación de ICE, la Patrulla Fronteriza, el FBI, la DEA, la ATF y el Servicio de Alguaciles de EE. UU., además del apoyo operativo de múltiples agencias estatales bajo el liderazgo de DeSantis. También participaron oficinas del sheriff en condados como Hillsborough, Orange, Pinellas, Volusia, Brevard y St. Johns, entre otros.
Autoridades estatales coincidieron en que el programa refuerza el orden público y establece un modelo replicable para otros estados. “Florida sigue siendo el plano a seguir en la aplicación de las leyes migratorias”, afirmó Wilton Simpson, comisionado de Agricultura, mientras que Kevin Guthrie, director ejecutivo de la División de Manejo de Emergencias, destacó que la coordinación interinstitucional “ha entregado resultados tangibles”.
El estado reiteró que continuará liderando esfuerzos para priorizar la seguridad ciudadana y respaldar a las fuerzas del orden. Las autoridades invitaron al público a reportar delitos o actividades sospechosas llamando al 1-866-DHS-2-ICE o mediante el formulario de denuncias en línea de ICE.