Un inmigrante ilegal acusado de matar a su sobrino de tres años en Florida, enfrenta detención migratoria federal
El sospechoso, un ciudadano hondureño con orden final de deportación, es señalado de abuso prolongado; autoridades federales y locales coordinan acciones tras el crimen

WASHINGTON — El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (U.S. Immigration and Customs Enforcement, ICE) presentó una orden de detención migratoria contra Samuel Antonio Maldonado-Erazo, ciudadano hondureño de 28 años acusado de golpear brutalmente y causar la muerte de su sobrino de tres años, ciudadano estadounidense, en un caso que ha conmocionado al estado de Florida.
De acuerdo con reportes oficiales, el menor presentaba lesiones compatibles con abuso prolongado. Las autoridades indicaron que Maldonado-Erazo llevó al niño a su lugar de trabajo y habría ignorado señales evidentes de grave sufrimiento físico.
El sheriff del condado de Escambia, Chip Simmons, de la Escambia County Sheriff’s Office, detalló que el menor sufrió al menos 17 golpes en la cabeza, moretones extensos, quemaduras intencionales, fractura de clavícula, páncreas seccionado por traumatismo contundente y múltiples costillas rotas, una de ellas desprendida completamente de la columna vertebral. El niño falleció en un hospital después de que una llamada al 911 alertara que se encontraba en paro cardíaco.
ICE informó que emitió la orden de detención el 5 de marzo, un día después del arresto del sospechoso, solicitando a las autoridades locales que notifiquen a la agencia antes de cualquier liberación.
En declaraciones oficiales, la subsecretaria adjunta del Departamento de Seguridad Nacional, Lauren Bis, calificó el crimen como “absolutamente repugnante” y subrayó la importancia de la cooperación entre agencias locales y federales para retirar de las comunidades a inmigrantes indocumentados con antecedentes criminales. Asimismo, criticó políticas migratorias de la administración del presidente Joe Biden, afirmando que el acusado no debió permanecer en el país.
Según registros federales, Maldonado-Erazo ingresó ilegalmente a Estados Unidos en agosto de 2021 y fue deportado de inmediato. En noviembre de ese mismo año volvió a entrar ilegalmente al país, lo que constituye un delito federal. Posteriormente quedó en libertad mientras se procesaba su caso migratorio. En mayo de 2023, un juez de inmigración emitió una orden final de deportación en su contra.
El caso continúa bajo investigación mientras el acusado permanece bajo custodia y enfrenta cargos penales estatales, además de posibles procedimientos federales de inmigración.



