Empresario de laboratorio en Florida se declara culpable de fraude millonario a Medicare
Usó pruebas genéticas innecesarias, sobornos y telemercadeo engañoso para facturar más de 52 millones de dólares al sistema de salud federal

MIAMI — Un propietario de laboratorios en Florida se declaró culpable de encabezar un esquema masivo de fraude contra Medicare que superó los 52 millones de dólares en reclamaciones falsas por pruebas genéticas innecesarias, informaron autoridades federales.
Según documentos judiciales, Sean Alterman, de 38 años y residente de Lake Worth, admitió el pasado 15 de enero su participación en una conspiración para defraudar al sistema de salud pública mediante la presentación de facturas por pruebas genéticas que los beneficiarios de Medicare no necesitaban y que fueron autorizadas a través de sobornos ilegales y engaños sistemáticos.
Alterman era propietario y operador de los laboratorios Live Beyond Medical MGMT, LLC y Dynix Diagnostics LLC, desde donde compraba órdenes médicas a reclutadores de pacientes. Estos reclutadores ejecutaban campañas de telemercadeo engañoso, dirigidas principalmente a adultos mayores inscritos en Medicare, persuadiéndolos para aceptar pruebas genéticas sin evaluación médica real.
“El fraude en el sistema de salud no es un simple error administrativo; es un robo a los pacientes y a los contribuyentes”, declaró el fiscal federal Jason A. Reding Quiñones, del Distrito Sur de Florida. “Este acusado trató a Medicare como un cajero automático. Ese comportamiento será castigado con procesos judiciales agresivos, decomisos y prisión”.
“Cacería de médicos” y documentos falsos
Como parte del esquema, los reclutadores utilizaban una táctica conocida como “doctor chasing”, enviando por fax solicitudes falsas o engañosas a médicos para inducirlos a firmar órdenes de pruebas genéticas. Los documentos afirmaban falsamente que las solicitudes provenían de pacientes conocidos, cuando en realidad eran generadas por centros de llamadas que nunca realizaron exámenes médicos ni tratamientos relacionados con las supuestas condiciones de salud.
Las autoridades detallaron que los laboratorios de Alterman facturaron aproximadamente 52 millones de dólares a Medicare, de los cuales el programa federal pagó cerca de 36 millones. De ese monto, Alterman obtuvo alrededor de 5,5 millones de dólares, gran parte canalizada a través de empresas fantasma de su propiedad, Shivv LLC y Shank LLC.
Como parte del acuerdo de culpabilidad, Alterman aceptó el decomiso de su residencia en Lake Worth y de un Rolls Royce Ghost modelo 2022, adquiridos con fondos vinculados al fraude.
Hasta 15 años de prisión
Alterman se declaró culpable de conspiración para cometer fraude en el sistema de salud y conspiración para ofrecer y pagar sobornos. Su sentencia está programada para el 16 de abril y enfrenta una pena máxima de 15 años de prisión, que será determinada por un juez federal tras considerar las directrices de sentencia y otros factores legales.
El caso es investigado por el FBI y la Oficina del Inspector General del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS-OIG). La acusación fue anunciada por altos funcionarios del Departamento de Justicia, y el proceso está a cargo de fiscales especializados en fraude sanitario.
Las autoridades federales reiteraron que este caso forma parte del Programa de Fuerzas de Tarea contra el Fraude en la Atención Médica, que desde 2007 ha procesado a más de 5.800 acusados por fraudes que superan los 30 mil millones de dólares en reclamaciones falsas a programas públicos y aseguradoras privadas.




