Arrestan en Miami a cirujano acusado de abusar sexualmente de una paciente sedada
El médico enfrenta cargos por agresión sexual a una víctima incapacitada; un video hallado en el celular de la mujer es pieza clave mientras la defensa asegura que todo fue consensuado

MIAMI, Florida. — Un reconocido médico del sur de Florida fue arrestado y enfrenta graves cargos tras ser acusado de agredir sexualmente a una paciente mientras esta se encontraba bajo los efectos de sedantes durante un procedimiento en su clínica estética.
El acusado, Ronald “Ron” DeMeo, de 63 años y residente de Miami, fue detenido el miércoles y enfrenta tres cargos de agresión sexual contra una víctima físicamente incapacitada, según documentos judiciales.
De acuerdo con el informe de arresto, los hechos ocurrieron el 25 de octubre de 2025 en el centro de cirugía estética del propio médico. La presunta víctima, una mujer de 29 años, acudió a una consulta de seguimiento cuando, según su testimonio, comenzó a inhalar un sedante administrado como parte del procedimiento, además de haber ingerido medicación prescrita.
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La mujer relató que antes de la intervención, un miembro del personal le ofreció una copa de vino —práctica que, según el reporte, sería habitual en la clínica— y que ella aceptó. Posteriormente, recuerda haber visto al médico entrar al área de procedimientos, cerrar las persianas y, en medio de un estado de debilidad creciente, sentirse trasladada a otra habitación.
Según la denuncia, la paciente asegura que el médico abusó de ella sexualmente mientras no tenía capacidad para resistirse ni expresar su consentimiento. “Simplemente cerré los ojos esperando que terminara”, habría declarado a las autoridades.
Días después del incidente, la mujer afirmó haber descubierto un video del suceso almacenado en su teléfono celular. Un agente que revisó la grabación concluyó que en ella se observan actos sexuales no consensuados.
Por su parte, la policía explicó que la víctima estaba grabando fragmentos del procedimiento cuando perdió el conocimiento, dejando el dispositivo captando lo ocurrido. Según las autoridades, el médico habría aprovechado ese momento para cometer el presunto abuso.
Antes de su arresto, DeMeo intentó contactar al administrador de su edificio para autorizar un registro policial. Tras no lograrlo, llamó a otro número que resultó ser el de su abogado, quien indicó a los agentes que su cliente ejercería su derecho a guardar silencio.
Durante la audiencia judicial celebrada el jueves, la defensa del médico aseguró que el encuentro fue “100% consensuado” y calificó la acusación como un intento de extorsión. El abogado, Daniel A. Lurvey, afirmó que la presunta víctima habría exigido 10 millones de dólares y que, tras negarse el médico, ella presentó la denuncia.
Sin embargo, la jueza Mindy S. Glazer rechazó concederle fianza a DeMeo y ordenó su arresto domiciliario con monitoreo electrónico, además de prohibirle cualquier contacto con la presunta víctima.
El caso continúa bajo investigación y ha generado gran conmoción en la comunidad médica y en el sur de Florida, donde crece la preocupación por la seguridad de los pacientes en entornos clínicos privados.



