Hombre admite haber matado brutalmente a su padre y recibe 38 años de prisión
La víctima suplicó “¡me estás matando!” durante una llamada telefónica mientras el acusado, descrito como un “conspiranoico delirante”, atacaba violentamente a su propio padre

CONDADO PALM BEACH, Florida — Un hombre de 46 años residente de Wellington fue condenado este jueves a 38 años de prisión estatal tras declararse culpable por el asesinato de su padre en un violento caso que estremeció al condado de Palm Beach en febrero de 2024.
Brian McGann Jr. aceptó un acuerdo judicial por asesinato en segundo grado, un cargo que originalmente había sido presentado como asesinato en primer grado por la muerte de su padre, Brian McGann Sr.
Durante la audiencia ante la jueza del Circuito Sarah Willis, el acusado recibió crédito por 830 días ya cumplidos en la cárcel del condado de Palm Beach.
El crimen ocurrió la noche del 4 de febrero de 2024 en una vivienda ubicada en un área no incorporada de Lake Worth. Según las autoridades, agentes respondieron alrededor de las 11:13 p.m. a una llamada por una violenta disputa doméstica.
La alerta al 911 fue realizada por una mujer que había recibido llamadas telefónicas de McGann Jr. mientras el ataque ocurría. De acuerdo con el informe policial, durante la conversación se escuchó a la víctima gritar desesperadamente: “¡Detente, me estás matando!”.
Cuando los agentes llegaron a la residencia encontraron el cuerpo de Brian McGann Sr. con severas lesiones provocadas por fuerza contundente. Fue declarado muerto en la escena.
Tras una intensa búsqueda en la propiedad, las autoridades observaron a McGann Jr. saltando la cerca trasera de la vivienda. El informe de arresto señala que tenía las manos hinchadas y estaba cubierto de sangre.
La persona que llamó al 911 aseguró conocer a la familia desde hacía años y describió al acusado como un “teórico conspirativo delirante” que estaba molesto con su padre porque recientemente se había vacunado. Además, indicó que McGann Jr. había consumido cocaína recientemente y aparentaba estar intoxicado.
La testigo relató que habló con el acusado durante aproximadamente tres horas ese mismo día y que, horas más tarde, él volvió a llamarla para pedirle que “empacara sus pertenencias y abandonara la residencia porque ÉL IBA A ESTAR MUERTO”, pese a que ella residía en Middleburg, Florida.
Según el reporte, McGann Jr. afirmó inicialmente que era perseguido por las autoridades, aunque luego admitió que no era cierto. Posteriormente dijo que se dirigía a la casa de su padre.
Durante la llamada, la mujer escuchó al acusado “gritando agresivamente” contra su padre, además de sonidos de golpes y bofetadas. La situación se tornó “cada vez más violenta y caótica”, según los investigadores.
Cuando la testigo preguntó por el estado de Brian McGann Sr., el acusado respondió escalofriantemente: “ESTÁ DEBAJO DE MI PIE”.
Fue en ese momento cuando la mujer decidió contactar a emergencias.
McGann Jr. permanecía detenido sin derecho a fianza en la cárcel del condado de Palm Beach hasta la resolución del caso.



