NOAA activa alerta por El Niño: una señal temprana que podría cambiar la temporada de huracanes en Florida
Con un 62% de probabilidad de desarrollo este verano, el fenómeno climático podría frenar la formación de tormentas en el Atlántico

WEST PALM BEACH, Fla. — La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) mantiene bajo estrecha vigilancia la actividad en los trópicos, no por huracanes en este momento, sino por un patrón climático que podría influir significativamente en los próximos meses.
El Centro de Predicción Climática ha emitido oficialmente una “Vigilancia de El Niño”, lo que indica que las condiciones en la atmósfera y el océano comienzan a alinearse para el posible desarrollo de este fenómeno hacia finales de año.
Sin embargo, esta alerta no significa que El Niño ya esté presente, sino que se trata de un aviso temprano. Según los expertos, existe un 62% de probabilidad de que El Niño se forme entre junio y agosto, a medida que el océano Pacífico deja atrás el patrón de La Niña y entra en una fase neutral durante la primavera.
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Actualmente, el Pacífico se encuentra en transición desde La Niña hacia condiciones neutras, antes de un posible cambio hacia El Niño durante el verano u otoño.
Para los residentes de la costa este de Florida, incluyendo el Treasure Coast y Palm Beaches, este desarrollo podría traer cierto alivio de cara a la temporada de huracanes del Atlántico.
Uno de los principales efectos de El Niño es el aumento de los vientos en niveles altos sobre el Caribe y el Atlántico tropical, fenómeno conocido como cizalladura del viento. Este factor actúa como una barrera natural que dificulta la formación e intensificación de tormentas a medida que avanzan hacia el Caribe y Estados Unidos.
A pesar de ello, los meteorólogos advierten que no hay garantías de una temporada tranquila. La intensidad de El Niño aún es incierta, con aproximadamente una probabilidad de uno en tres de que alcance niveles “fuertes” entre octubre y diciembre.
Además, el momento en que se desarrolle será clave: incluso con condiciones menos favorables para ciclones, basta una sola tormenta para generar impactos significativos a nivel local.
A medida que avanza la primavera, los expertos continuarán monitoreando de cerca los cambios en el Pacífico, una época caracterizada por menor precisión en los pronósticos a largo plazo. Por ahora, la vigilancia emitida por NOAA representa una señal temprana —y potencialmente alentadora— sobre lo que podría deparar la próxima temporada.



