CONDADO PALM BEACH – Las autoridades del sur de Florida reforzaron las medidas de seguridad y vigilancia en centros religiosos luego del grave incidente de seguridad ocurrido este jueves en Detroit, un hecho que ha generado preocupación entre comunidades religiosas en todo el país, especialmente dentro de la comunidad judía.
A través de un mensaje oficial, el sheriff del condado de Palm Beach, Ric Bradshaw, aseguró que su oficina ya trabaja en coordinación con agencias estatales y federales para garantizar la protección de los lugares de culto y de quienes asisten a ellos.
“Entendemos que eventos como este pueden generar miedo y preocupación, particularmente dentro de la comunidad judía”, señaló Bradshaw en el comunicado difundido por la Oficina de Asuntos Públicos del sheriff.
El jefe policial enfatizó que, como medida preventiva, se han incrementado las patrullas y la presencia de seguridad en distintas áreas del condado, especialmente en torno a templos y centros comunitarios.
“Queremos que nuestra comunidad sepa que estamos con ustedes. Los actos de violencia y odio no tienen lugar aquí, y mantenemos firme nuestro compromiso de proteger a cada miembro de nuestra comunidad”, afirmó.
El comunicado fue divulgado por Teri Barbera, directora de la Oficina de Información Pública y del Buró de Asuntos Públicos de la Oficina del Sheriff del Condado de Palm Beach, desde la sede ubicada en Gun Club Road en West Palm Beach.
Las autoridades reiteraron que continuarán monitoreando cualquier posible amenaza y pidieron a la población mantenerse alerta y reportar cualquier actividad sospechosa, subrayando que la seguridad de las comunidades religiosas sigue siendo una prioridad en medio del clima de tensión generado por incidentes recientes en el país.