Cierra un ícono del camping en Florida: el KOA de West Palm Beach bajará sus puertas tras 40 años
La clausura del campamento vecino a Lion Country Safari, ahora en manos de la familia del multimillonario Larry Ellison, deja incertidumbre sobre el futuro del terreno y decepción entre visitantes de décadas

LOXAHATCHEE GROVES, Florida — El histórico campamento West Palm Beach KOA, ubicado junto a Lion Country Safari, cerrará definitivamente el próximo 30 de abril, poniendo fin a cuatro décadas de operación y marcando el adiós a uno de los destinos de camping más emblemáticos del condado de Palm Beach.
El anuncio fue realizado a través de una publicación oficial en el sitio web de Lion Country Safari, donde también se informó que ya no se aceptan nuevas reservaciones. El cierre ha generado una oleada de reacciones entre campistas habituales, muchos de los cuales han visitado el lugar año tras año.
El campamento, reconocido por sus espacios para casas rodantes (RV) y campers, se encuentra contiguo a Lion Country Safari, uno de los primeros zoológicos sin jaulas del país y una atracción turística clave del sur de Florida.
“Este es nuestro cuarto año y esperábamos un quinto, pero ya no será posible”, lamentó Rick Wents, visitante frecuente. “Venimos todos los años; este pensábamos quedarnos un par de meses, pero ahora tendremos que buscar otro lugar. Ya estamos considerando Cape Coral para el próximo año”.
El futuro del terreno tras el cierre sigue siendo incierto. No obstante, la propiedad de Lion Country Safari fue noticia en noviembre pasado al confirmarse su venta a la familia de Larry Ellison, fundador de Oracle y uno de los hombres más ricos del mundo. Ellison es conocido por sus iniciativas de conservación ambiental y recientemente inauguró el Larry Ellison Conservation Center for Wildlife Care en California.
En declaraciones a WPBF, la alcaldesa del condado, Sara Baxter, señaló que la única información disponible hasta el momento apunta a mejoras en las instalaciones existentes. “Lion Country Safari es un tesoro único para nuestra región y espero que cualquier mejora lo haga aún más disfrutable para los residentes”, afirmó.
Pese a esa posibilidad, la decisión de cerrar el campamento ha despertado preocupación entre quienes ven el camping como parte del patrimonio comunitario. “Acampar es una tradición nacional. Esto se siente como un bien público, y es una pena saber que está desapareciendo”, expresó Ben Parker, otro campista afectado.
El cierre del KOA de West Palm Beach no solo marca el fin de una era para cientos de familias y viajeros, sino que también abre interrogantes sobre el rumbo que tomará una de las zonas recreativas más conocidas del área. Atlantikas.com continuará dando seguimiento a este desarrollo.



