Congresista demócrata acusada de usar dinero de FEMA para financiar su campaña
La congresista también enfrenta cargos por conspirar para presentar una declaración de impuestos falsa con su preparador de impuestos.
MIAMI — La representante federal Sheila Cherfilus-McCormick, demócrata por Florida, fue acusada formalmente de robar $5 millones en fondos de FEMA y realizar contribuciones de campaña ilegales, según anunció este jueves el Departamento de Justicia (DOJ por sus siglas en inglés).
La legisladora, que representa áreas de West Palm Beach y Fort Lauderdale, enfrenta múltiples cargos junto a su hermano, Edwin Cherfilus, ambos residentes de Miramar.
De acuerdo con la acusación federal, los hermanos Cherfilus utilizaron su empresa familiar de servicios de salud, Trinity Healthcare Services, para gestionar un contrato financiado por FEMA en 2021 relacionado con el registro de personas para vacunación contra el COVID-19.
En julio de ese año, la compañía recibió por error un sobrepago de $5 millones de FEMA. En lugar de reportarlo, el DOJ afirma que ambos conspiraron para ocultar y desviar el dinero mediante múltiples cuentas bancarias. Una parte significativa de esos fondos habría sido utilizada para financiar la campaña congresional de Cherfilus-McCormick en 2021.
La congresista también enfrenta cargos por conspirar para presentar una declaración de impuestos falsa con su preparador de impuestos.
La División de Manejo de Emergencias de Florida indicó que detectó el problema tras notar el millonario sobrepago a Trinity. En 2021, cuando se realizó el contrato, Cherfilus-McCormick era la CEO de la empresa.
Un informe de la Oficina de Ética del Congreso publicado en enero reveló que los ingresos personales de la legisladora aumentaron en más de $6 millones entre 2020 y 2021, impulsados principalmente por pagos de Trinity.
En julio, el Comité de Ética de la Cámara aprobó por unanimidad continuar investigando las acusaciones.
Cherfilus-McCormick fue elegida al Congreso en 2022 para representar el Distrito 20 tras la muerte del congresista Alcee Hastings.
Si es declarada culpable, podría enfrentar hasta 53 años de prisión.
Tras conocerse la acusación, Cherfilus-McCormick emitió un comunicado calificando los cargos como “injustos, infundados y un espectáculo”. Aseguró ser inocente y afirmó haber cooperado desde el inicio de la investigación.
“Seguiré luchando por mis constituyentes. La verdad prevalecerá”, expresó.
Aunque la congresista planea continuar en su cargo, el líder demócrata en la Cámara, Hakeem Jeffries, anunció que ella dejará temporalmente su papel como miembro de mayor rango en el Subcomité de Medio Oriente y Norte de África del Comité de Relaciones Exteriores, conforme a las reglas internas del caucus demócrata.
Jeffries reiteró que Cherfilus-McCormick mantiene la presunción de inocencia.
Por otro lado, el republicano Greg Steube, de la costa suroeste de Florida, pidió su renuncia inmediata y amenazó con presentar una resolución para expulsarla si no deja el cargo.
“Defraudar al gobierno federal y a víctimas de desastres por $5 millones es una descalificación automática para ejercer un cargo público”, escribió en X.
El último congresista expulsado fue George Santos, pese a no haber sido condenado aun cuando la Cámara actuó contra él.



