Explota Caracas: multitudinarias protestas por salarios desatan represión y detenciones
Trabajadores y pensionados intentaron llegar a Miraflores, pero fueron dispersados con gases; legisladores de EE. UU. reaccionan con duras críticas al régimen

Caracas. — Una masiva ola de protestas sacudió este jueves la capital venezolana, donde miles de trabajadores y pensionados salieron a las calles para exigir mejoras salariales, en medio de una creciente crisis económica que mantiene los ingresos en niveles críticos.
Las movilizaciones, que buscaban llegar al Palacio de Miraflores, derivaron en fuertes enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del régimen, luego de que cuerpos de seguridad bloquearan el avance de la marcha y reprimieran a los ciudadanos con gases lacrimógenos.
De acuerdo con reportes, cerca de 2.000 personas participaron en la manifestación, una de las más grandes en los últimos meses, impulsada por el descontento generalizado ante salarios que no cubren necesidades básicas.
En medio de la represión, al menos cinco personas fueron detenidas y acusadas de desorden público. Hasta el momento, se han identificado cuatro de ellas: Ort Betancourt, César Gómez, Adrián Balsa y Tony Zapata.
Sin embargo, este sábado se confirmó que todos los arrestados fueron liberados, según informó el abogado que asumió su defensa, en un giro que no ha calmado las tensiones en el país.
Las protestas no solo generaron impacto dentro de Venezuela, sino también reacciones inmediatas en Estados Unidos. Desde el Congreso, varios legisladores elevaron el tono contra el régimen.
El senador por Florida, Rick Scott, afirmó que el pueblo venezolano “merece libertad real, oportunidades, seguridad, estabilidad y un salario digno”, al tiempo que criticó duramente a Delcy Rodríguez por incumplir promesas y pidió restablecer sanciones en su contra.
Asimismo, el congresista Carlos Giménez fue más allá al señalar que “es hora de ponerle fin al régimen”, responsabilizando directamente a Rodríguez y a Diosdado Cabello por la represión contra los manifestantes.
Las protestas reflejan un malestar acumulado tras años de salarios congelados y deterioro del poder adquisitivo, que han llevado a trabajadores y jubilados a retomar las calles con mayor fuerza.
Aunque el gobierno ha prometido anuncios económicos en las próximas semanas, las manifestaciones evidencian que la presión social sigue en aumento, mientras crecen las denuncias de represión y violaciones a los derechos ciudadanos.
La situación en Venezuela continúa siendo volátil, con una población cada vez más decidida a exigir cambios frente a un sistema que, según denuncian, no ha respondido a sus demandas más básicas.



